FIRMAS Juan Velarde

¿Indiscreción en el 010? Por Juan Velarde

¿Quién es o quiénes son las personas que en el teléfono de atención al ciudadano del Ayuntamiento de Madrid, concretamente las relacionadas con el servicio de recogidas de muebles y enseres, están en contacto con un grupo de gitanos que, curiosamente, pasan justo antes de que lo haga el personal municipal a retirar ese material del que alguien se ha querido deshacer?

No se trata de un caso concreto, sino que está pasando con demasiada frecuencia y hasta cierto punto no sé si la práctica es legal o no. Hace sólo unos días se llamó al Consistorio madrileño, al teléfono 010, para que se llevasen varios muebles y una cocina. La operadora que estaba al otro lado del teléfono hizo una relación exhaustiva de los objetos que iban a ser depositados en la vía pública e informó al interlocutor que debería esperar la llamada del servicio de recogida de muebles para que le dijera el día y la hora en que debía depositar esos trastos. Dicho y hecho, a los pocos días llaman desde esa unidad y le dicen que el día tal a la hora cual deben estar depositados esos enseres ahí.

Sin embargo, cuál no será la sorpresa del vecino que se pega varios viajes bajando ese material que cuando está llevando los últimos muebles ve como está estacionada la furgoneta de unos gitanos que están arramplando con todo lo que había allí. El ciudadano en cuestión, con toda la educación del mundo, les dice que no tiene problema en que se lleven la mercancía, pero que el problema era que el Ayuntamiento iba a pasar una hora después y se iba a encontrar prácticamente aquello vacío. Y aquí viene la respuesta divertida, que a ellos, a estos gitanos, les avisan desde el propio Consistorio para que aprovechen parte del material.

Por un lado, está bien que alguien pueda darle una segunda vida a unos muebles o a una cocina, pero lo que no termina de casarme es que alguien en el servicio municipal de recogida de enseres esté dando esta información a nadie, ya sean gitanos, rumanos o a los miembros del colectivo de sellos usados. Hasta cierto punto, tal y como están las cosas en la capital en cuanto a robos y asaltos a negocios y viviendas, que se pueda tener constancia tan fehaciente de que se está vaciando un domicilio me parece un riesgo innecesario.

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