FIRMAS Marisol Ayala

El grupo musical En-cantadoras se supera día a día. Por Marisol Ayala

El 19 de marzo del 2000, día de la mujer trabajadora, hicieron un “Tenderete” en directo para celebrar la fecha. Los amigos de TVE-C “Tenderete” llamaron para actuar a un grupo de mujeres, que sorprendían por su gran formación musical, las cuales habían formado un grupo para que, con sus voces e instrumentos y lideradas por Carmen Pérez, acompañaran en el programa los temas musicales de Mariví Cabo, Beatriz Alonso y Cali Fernández.

Como simpática anécdota, decir que el grupo no tenía nombre y había que ponerle uno. Entre propuesta y propuesta, alguna de ellas aportó el nombre de “Seguro que sale bien”. Y tan bien que salió, sí señor. Sonaban de maravilla, con mucha calidad, y prometían. De aquellas aguas estos lodos; Habían nacido Las En-cantadoras. Un grupo que se ha afianzado con los años y que el viernes pasado en el Real Club Naútico pusieron al público en pie. Isabel Padrón, ese prodigio de voz, frágil, menuda y con una fuerza en el escenario que sorprende. Yanira, otra sorpresa, que tiene a mí entender una de las voces más personales que conozco en una mujer. Jaqueline, directora de En-cantadoras, es la autoridad y a su vez la mesura. No puedo nombrar a todas porque son muchas pero no quiero olvidarme de Laura Pérez y de Patricia Muñoz. Las adoro y las admiro; hay que apoyarlas porque aunque para las autoridades esté pasando desapercibido este fenómeno musical para quienes amamos la música y el trabajo bien hecho, no.

Grupo musical En-Cantadoras

Haciendo un poco de historia diré que a En-cantadoras las vi y escuché por primera vez en un un programa Tenderete y desde entonces me interesé por su trayectoria. Por fin, una nueva iniciativa femenina. Porque me parecieron, de nuevo, un grupo original, diferente y diferenciado de lo, digamos, “establecido”.

Hoy es un grupo de grandísima calidad tanto en la ejecución de los instrumentos como en sus voces individuales y acoplamiento vocal. Muy bien cohesionadas, armonizando y empastando, musicalmente hablando, como debe ser. Y no es fácil lograr eso. Se consigue con mucho trabajo y esfuerzo aparte de la calidad innata de sus componentes. (escuchen uno de sus temas pinchando aquí)

En-cantadoras, desde entonces y paso a paso, se han ido introduciendo en el ámbito de la música popular llegando a presentar su primer disco al que titularon “Sueño de mujer” que les costó, lo sé de muy buena tinta, muchas horas de ensayos sacrificando su tiempo de ocio y familiar. Y lo consiguieron. Espléndido trabajo. Recuerdo que nos presentaron su disco en un fantástico espectáculo con el que deleitaron al auditorio congregado en el Cicca. Un originalísimo espectáculo musical, producido por Manuel Estupiñán, apoyado en una base teatral – me atrevo a decir que un auténtico Music Hall y perdóneseme el anglicismo-, para deleite de los que tuvimos la suerte de presenciarlo y disfrutarlo. Fui a verlas con mi amigo Eduardo Moreno “Chachón”. Y el viernes pasado, igual.

Creo, sinceramente, que no se veía un espectáculo tan original e innovador por estos lares desde hacía mucho tiempo. Con sus instrumentos y sus voces, nos presentaron todas y cada una de las doce canciones incluidas en su disco. Disco, por cierto, de una gran calidad musical, muy bien mezclado en cuanto se refiere al sonido y, además, exquisitamente diseñado por Fernando Montecruz. Sencillo y, por ello, bonito. Un magnífico trabajo en todos los sentidos. Sin duda alguna, su anhelado sueño de mujer se hizo realidad definitiva en aquel escenario y me atrevo a decir que, a partir de ahí, ha nacido un sonido En-cantador con un estilo propio, definido, personalísimo y diferenciado. Amig@s lectores, les recomiendo que adquieran el disco y el que ya preparan, en su momento. No les quepa duda que tendrán en sus manos, una joya musical. Quienes me conocen, saben que nunca diría esto si no lo creyera tal cual.

Si en la década de los 60 surge una nueva forma de recrear e interpretar nuestra música popular – y me refiero también a la música sudamericana de raíz popular -, ésta misma música hoy, y de otro tipo también, la recrea y versiona En-cantadoras con un nuevo carácter que bienvenido sea. Se han empeñado en lanzar a los cuatro vientos, su propio estilo de canto e interpretación. Chapó (en cristiano), para ellas.

Hemos de apoyarlas para que continúen con esa labor y no permitir que desaparezcan. Y lo digo, porque ya sabemos lo mal que las instituciones públicas gestionan el mundo de la cultura pues, en el fondo, no les interesa. A esos “batatas” indocumentados, mediocres y pésimos gestores, metidos hasta el cuello en el mundo de la política al socaire del gobernante de turno, solo les interesa sus poltronas, las perras, prebendas y privilegios. Lo sé muy bien porque les conozco. Y aunque hay unas muy poquitas excepciones que confirman la regla, la cultura solo les interesa para aparentar y seguir en sus cómodos sillones gastando nuestros dineros sin criterios claros..

En-cantadoras, espero que puedan leer esto, porque a ustedes me dirijo ahora: sé que aman la música y lo que hacen. Y esa, es su gran baza y defensa ante esos desalmados. Y por ese amor, auguro que van a poder continuar cantando y trabajando por la música popular. Por nuestra cultura musical. Niñas, por favor, no se me pierdan en la andadura. Ustedes deben y tienen que perdurar. Déjennos, a sus admiradores, disfrutar de su música “pa siempre”. Su sueño de mujer es una realidad y han de seguir soñando. Porque además, y permítanme esta reflexión, creo que la gente merece que ustedes les regalen los sentidos con sus canciones. Por eso las conmino a que sigan soñando, siempre. Porque están siendo, según mi criterio, una nueva y fresca brisa musical. Si niñas, ustedes huelen a esa fresca brisa. Por fin.

Acabo. Me apetecía dedicar este escrito a En-cantadoras, a modo de reconocimiento personal, porque me “llegan” al alma. Me parecen un gran ejemplo a seguir y considerar. Y también porque, aprovechando la palestra y esperando que me entienda quien me quiera entender, estoy “jarta” del chunga chunga, del Pepe Benavente y similares, de tanta cantija barata y chabacana, de tanto “vidio musical televisivo” insufrible, de tanto “manoteo” rapero absurdo, de tanto reggaton malo de ese erre que erre, de tanto maltrato musical y que se yo de que más, que no sigo o no acabo ni mañana. Que la música es otra cosa carajo..!.

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