FIRMAS

«No estamos en condiciones de aceptar errores». Por Ana Oramas

Mi intervención en la comparecencia de ayer [del miércoles 23 de mayo] del ministro de Economía ante la Comisión del Congreso en la que informó sobre la nacionalización de Bankia y la reforma financiera fue la siguiente:

Comparece el Gobierno para exponer la reforma financiera, y lo primero que hay que decir es que el Gobierno trae a esta Cámara la segunda reforma financiera en cuatro meses para enfrentarse al grave problema que asfixia a la economía nacional y que mantiene en vilo a la sociedad.

Queremos recordarle que no son estos tiempos propicios para la improvisación, porque no estamos en condiciones de aceptar errores, ni criterios que varían de un día para otro, ni mucho menos reformas de quita y pon. Es por ello que tenemos que expresar mayores dudas sobre esta nueva edición de la reforma financiera, que supone una enmienda a la totalidad del Gobierno respecto a la reforma financiera anterior. Es un dato poco tranquilizador que nos lleva a formular hoy aquí unas cuantas preguntas.

En primer lugar, ¿cuánto dinero le costará al contribuyente español el saneamiento del sistema financiero? Porque las cifras no hacen sino cambiar, y es el Gobierno el primero que no termina de tenerlo claro al respecto. La respuesta es muy importante porque mide la capacidad del Tesoro Público para tomar las medidas que necesitan las entidades hoy en peor situación. Y, claro, no es lo mismo un rescate producido con esfuerzo propio que otro procedente de la Unión Europea.

¿No estamos en claro peligro de necesitar medidas de saneamiento adicionales con dinero adicional del Fondo de Rescate Europeo? El presidente del Gobierno y usted mismo lo niegan, el nuevo presidente francés, con unas declaraciones que creo no nos ayudan en nada, lo da por sentado, pero a nosotros nos preocupa el criterio expuesto por expertos del sector que coinciden en considerar casi inevitable el saneamiento con fondos procedentes de la zona euro. ¿Cuáles serían las consecuencias de una decisión semejante? Quiero recordarle que el dinero público va a reparar los errores de los bancos pero la factura es asumida por la sociedad española en su conjunto.

¿Qué garantías se desprende de la supervisión “independiente” que ustedes sugieren para el sistema financiero español? Más allá de la evidente deslegitimación de la tarea supervisora del Banco de España, a quien el Gobierno, y particularmente usted, atribuyen todos los males, hay que recordar que el sistema bancario español es el más observado de toda la zona euro, como ya se comprobó con los finalmente inútiles test de estrés. Cuidado, señor ministro, porque están ustedes entregando la llave de la estabilidad financiera en manos que no han demostrado precisamente su solvencia en los análisis ni su capacidad para generar confianza. Y las consecuencias, al final, las vamos a pagar todos.

Le voy a hacer unas preguntas específicas sobre Bankia que se hacen los ciudadanos después de la nacionalización.

¿Pueden estar tranquilos los clientes de Bankia?

¿Aplicará estrictamente el acuerdo de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos?

¿Resolverá el problema de los afectados por las preferentes?

Y con todo ello, ¿cuándo prevé el Gobierno que pueda circular el crédito para empresas y autónomos?

Por último, ¿cuál cree usted que es el viaje final de las cajas? ¿Qué va a pasar con el carácter social de sus beneficios?

Termino solicitándole que no obstaculicen ustedes la rendición de cuentas a cargo de quienes nos han metido en este lío. Porque simplemente no es serio.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario