LA FOTO DEL DÍA SANTA CRUZ SOCIEDAD

LA FOTO DEL DIA. Amor bajo llave

Elblogoferoz/M.Ledesma.- La moda de colgar un candado en un puente o monumento representativo para después tirar la llave como promesa de amor eterno nació a finales de 2006 gracias al libro para adolescentes del escritor y cineasta italiano, Federico Moccia, ‘Tres metros sobre el cielo’. En él sus protagonistas colgaban un candado en el puente Milvio de Roma.

Este puente comenzó a atraer el interés de las parejas, quienes usan el poste de luz sobre el mismo para colgar candados como señal de su amor. En el ritual, la pareja sujeta el candado al poste y luego arroja la llave al Tíber sobre sus hombros. Pero, el 13 de abril de 2007, a causa del peso de todos los candados, cayó una de las farolas. Tras ello, el alcalde de Roma mandó colocar unos pilares de acero unidos por cadenas.

El autor defendía a quienes se inspiraron en su novela. «Los candados son un símbolo de amor y un motivo de orgullo. Además, los turistas ahora visitan el puente Milvio, y yo estoy muy orgulloso» Mejor eso que «una pintada en la pared», añadía el escritor romano.

Los nombres de los enamorados penden de los candados./ Foto: David Domínguez.

 

Los cierto es que esta tradición que comenzó en el puente romano se extendió rápidamente por otras ciudades italianas e incluso del mundo, como París, Lituania, Hungría, Nueva York e incluso la Gran Muralla China. Las parejas de enamorados convirtieron en un ritual el colocar un candado para demostrar su amor en los principales puentes de las grandes ciudades.

Esta moda de los candados del amor también llegó a España, encontrándose candados de enamorados en puentes de Sevilla, Zaragoza y, por supuesto, de Canarias. En Santa Cruz de Tenerife, las parejas comenzaron a aplicar esta moda hace unos años en varios puentes de la ciudad, como el Zurita (a menos escala) o el Galcerán, éste último del que cuelgan ya casi una treintena de candados.

Lo que empezó siendo algo tímido y curioso en este puente santacrucero, va cobrando cada vez más importancia, y peso, entre las rejas de las que penden estos actos de amor encadenado que hacen más placentero el ir y venir de los viandantes, que curiosos se entretienen en leer mensajes de amor inscritos sobre estas piezas de acero.

Uno de los tantos candados que cuelgan del puente Galcerán. /Foto: David Domínguez.

Nombres de parejas y fechas de amor en todos los tamaños, colores y dimensiones. Hay candados rosas, serigrafiados para la ocasión, otros color plata escritos con rotulador y otros dorados que tintinean con los rayos del sol. Todo vale para dar prueba de un amor que quedara cerrado bajo llave hasta el fin de los días o hasta que el Ayuntamiento capitalino así lo estime.

Con todo ello, lo cierto es que sólo un cerrajero podrá poner fin a un amor que ahora también cuelga de un puente.

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