FIRMAS Jesús Pedreira Calamita

BOTSWANA. Por Jesús Pedreira Calamita

Durante más de una semana, se ha comentado sobradamente en España y fuera de nuestra nación, las cacerías de elefantes en Botswana en las que participó el Rey Juan Carlos I que han hecho tambalear los cimientos –parecían sólidos- de la Monarquía Española.

Pero…ha habido actuaciones mucho más sobresalientes y dignas de elogio de españoles en ese país del Sur de África.

Personas comprometidas, trabajo sin desmayo por los más necesitados, sin medios, pero con mucha dedicación, preparación y entusiasmo.

Quiero referirme al Doctor Javier González de Chaves, tinerfeño que dedicó muchos años de su vida a trabajar de manera ejemplar por ayudar a los nativos de varios países africanos.

Javier González de Chaves estudió Medicina en Barcelona y en Cádiz. Es Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Sevilla.

 Tras finalizar sus estudios universitarios continúa ampliando sus estudios dos años en Londres y en Bruselas. Quería conocer perfectamente el inglés y el francés. Tenía clara que su vocación era ayudar a los más pobres en África, y sin estos dos idiomas no podría desenvolverse perfectamente.

Javier González de Chaves simultanea sus estudios de Medicina con los de Teología.

El doctor González de Chaves llegó a Zimbabwe a mediados de los setenta. El país sudafricano –llamado en esa época Rhodesia- era gobernado por una minoría blanca cuyo Gobierno lo encabezaba Ian Smith.

Eran años clave para la juventud africana que se unía a los movimientos de liberación en varios países del Sur de África, los Zapu –cuyo jefe político era el sudafricano Joshua Nkomo, los Zanu –liderados por Robert Mugabe –actual Presidente dictatorial de Zimbabwe (cómo cambian algunos líderes políticos¡!-), la A.N.C., con Sitole en Bulawayo y Muzurewa en la capital de Botswana, Harare.

Empieza a trabajar en Bulabayo en rotatorio de Medicina Interna, Cirugía General y Traumatología, Obstetricia y Ginecología y Medicina de Urgencia.

El Doctor González de Chaves trabaja posteriormente en el campo de refugiados de las Naciones Unidad en Selibe-Pikwe (Botswana). En dicho campo de refugiados estarán los bostwaneses, los refugiados de Sudáfrica que después de la tristemente célebre masacre de Sharpville llegaron a Botswana y junto con ellos también había un grupo de refugiado de Lesotho y Angola seguidores de Holden Roberto y Savimbi. Su preocupación era constante: por la falta de medicinas, porque quería ayudar a todos. En numerosas ocasiones, muestra su preocupación por la situación: “Lo que no ha mejorado es el abastecimiento de medicinas y equipo y es que cada vez va a peor, y todos los días nos echamos a temblar cuando vemos aparecer a la farmacéutica en la sala de Médicos porque viene a comunicarnos que se nos ha agotado y que nunca sabe cuando las van a suplir de nuevo” escribía consternado.

 Unos años más tarde, Javier González de Chaves es nombrado Médico del Ministerio de Sanidad en Rhodesia –la actual Zimbabwe-. Trabajó en Binga y desde allí atendía a una población distante kilómetros de esta ciudad a la que visitaba en clínicas ambulantes. Al espíritu y dedicación del Doctor González de Chaves le era muy gratificante el contactar con la gente y el paciente en su entorno rural y en su propia casa y familia. “Aquí las cosas continúan de mal en peor, la vida es imposible, los precios suben y suben sin control alguno, hay mucha escasez y los productos de primera necesidad no se encuentran en el mercado…Aquí en Zimbabwe parece que han echado una maldición, porque encima las nubes pasan por nosotros todos los días sin que ninguna descargue una gota de agua, cuando en esta época del año –febrero- tendría que estar lloviendo a chuzos” se lamenta.

Cuando la situación en África se hizo insostenible regresó a España, trabajó en el Departamento de Patología de la Facultad de Medicina de Sevilla donde es designado Colaborador-Honorario. Se especializó en Medicina Legal y fue Profesor de esa especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Fue Médico Forense e inició los primeros pasos para la creación del Instituto de Medicina Legal de la provincia de Las Palmas.

Hace poco más de un año, el Doctor Javier González de Chaves no dejó para siempre. Una vida ejemplar, dedicada en sacrificio y ayuda a los demás. Sus conocimientos puestos en práctica día a día por la gente de África, pobre y sin medios. Medicina del día a día. Supervivencia a flor de piel. Ejemplo para todos.

Hay otros Botswanas más allá de la cacería de elefantes.

Jesús Pedreira Calamita es Licenciado en Derecho, Sociología e Historia

 

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