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Más de 30.000 conductores, denunciados en la provincia por superar el límite de velocidad y alcoholemia. Por Mónica Ledesma

Elblogoferoz/Mónica Ledesma.- Un total de 30.660 conductores de la provincia tinerfeña fueron denunciados el pasado año por superar el límite de velocidad en carretera o dar positivo en las pruebas de alcoholemia realizadas por la Guardia Civil, según datos facilitados por el Sector de Tráfico de Canarias (STC).

En concreto, los agentes de Tráfico de la Benemérita llevaron a cabo 964.286 controles de velocidad en la provincia, de los cuales 25.000 conductores fueron denunciados. En cuanto a alcoholemia, según el STC, de 381.000 pruebas realizadas a lo largo de 2011, un total de 5.660 conductores dieron positivo.

Al respecto, el jefe provincial de la Dirección General de Tráfico (DGT), Ramón Guerra, indicó que “tanto los controles de alcoholemia como de drogas se realizan a diario, aunque hay determinadas épocas en que se hacen campañas específicas”.

En este sentido, comentó que en la última campaña realizada, el pasado mes de diciembre, el 1,42% de los conductores dio positivo, un dato que no es alarmante pero sí preocupante porque son bombas de relojería que llevan un coche en sus manos por las carreteras”.

Asimismo, también alertó del elevado número de conductores canarios a los que se le han realizado pruebas de drogas y, aunque estos datos no están aún disponibles, adelantó que el porcentaje de personas que han sido detectadas al volante tras haber consumido sustancias estupefacientes es muy preocupante”.

Un joven se somete a la prueba de alcoholemia.

En cuanto al número de multas tramitadas por la DGT, Guerra señaló que “los datos que disponemos revelan que el pasado año se cursaron en torno a las 90.400 denuncias, las cuales acabaron en sanción”. Un número a considerar teniendo en cuenta que el parque automovilístico en la provincia occidental es de 750.000 coches y que hay registrados un total de 500.000 conductores.

Cuestionado sobre si los canarios conducimos bien, el jefe provincial de la DGT añadió que “formamos parte de la media de los conductores nacionales, y si bien siempre hemos sido personas muy cuidadosas con las normas, inclusive amables al ceder el paso, sin embargo, como todo, esto se ha ido perdiendo y hoy en día ya no hay mucho que nos diferencie del resto de conductores españoles”.

No obstante, las imprudencias al volante, tras la entrada en vigor el 1 de julio de 2006 del llamado permiso por puntos, se sancionan también de esta manera. En este sentido, Guerra explicó que “cuando se cumplieron los cinco años de la entrada en vigor del permiso por puntos, en nuestra provincia un 3% de conductores había perdido todos los puntos (12) en ese momento, por lo cual lo que nos preocupó no fue el total, porque no eran muchos en cantidad, sino el hecho de que eran conductores reincidentes”.

La DGT sancionó el pasado año a más de 90.000 personas en las Islas occidentales, dato relevante ya que el parque automovilístico es de 750.000 coches y el total de conductores censados es de 500.000

Por ello, recordó la posibilidad que tienen todos los conductores, y que deberían hacer con frecuencia, de poder conectarse a la página web de Tráfico (dgt.es) y consultar el estado de su vida con la DGT, viendo así si tienen multas pendientes o el saldo de puntos disponible en ese momento por si necesitan hacer cursos de recuperación. “Nosotros estamos haciendo ahora mismo una doble comunicación a los conductores sancionados, una cuando pierden la mitad de los puntos, y otra cuando se han perdido en su totalidad, pues en ese momento ya no pueden coger un coche hasta que realicen el curso de recuperación y el examen correspondiente”.

El jefe provincial de la DGT, Ramón Guerra, en su despacho./ Foto: M.Ledesma

Asimismo, sobre otra de las medidas contempladas en la Ley de Seguridad Vial referente a las penas de prisión de conductores que hayan cometido infracciones muy graves, el jefe provincial de la DGT matizó que “la pena de prisión también puede ser sustituible por trabajos en beneficio de la comunidad y son los jueces y fiscales quienes piden conmutar la pena de cárcel por la sustitutoria. Pese a ello, si puedo afirmar que han sido bastantes los conductores de la provincia procesados por vía judicial, mayoritariamente por conducir sin permiso o por haber perdido todos los puntos”.

Un control de velocidad de la Guardia Civil de Tráfico.

En cuanto a la siniestralidad en las carreteras canarias, Guerra también dejó claro que “afortunadamente, el número de muertos en vías ha descendido mucho en el último decenio. En 2011 se registró un 22% menos de fallecidos respecto a 2010, al contabilizarse en esta provincia 14 personas muertas en carretera, es decir, 4 menos que el año anterior. En cambio, en lo que llevamos de 2012, hay dos fallecidos en vías interurbanas, la misma cifra que en el mismo periodo de 2011”.

Aún así, puntualizó que pese al descenso de accidentes en las carreteras canarias, las motos y los peatones siguen siendo el caballo de batalla, dos elementos en los que no se ha notado de una forma tan importante esta reducción.

En este sentido, sobre si la siniestralidad va relacionada con los conocidos como puntos negros, aunque su actual nomenclatura es Tramos de Concentración de Accidentes (TCA), Guerra explicó que “en el año 2008, Tráfico dejó de controlar los puntos negros de las carreteras, esos tramos donde se producían más accidentes pero en los que no se tenía en cuenta otros factores que podían influir en el suceso. Por tanto, ahora con los TCA ya cuenta además del punto, el tramo, la intensidad, la orografía o las condiciones climatológicas, entre otros factores que han podido influir en un accidente. Información que ya no se nos remite, sino que la hacen los titulares de la vía correspondiente y que, en nuestro caso, son los cabildos”.

Catorce personas perdieron la vida en accidentes de tráfico en 2011 en las carreteras de la provincia tinerfeña. En lo que va de año, ya suman dos

Igualmente, sobre la posibilidad de instalar más radares en las carreteras de la provincia, que dependen de la DGT, Guerra negó que por el momento vaya a incrementarse su número, que actualmente es de siete: seis en Tenerife y uno en La Palma. En cambio, si se está fomentando el uso de radares móviles que dependen de la Guardia Civil, los cuales, según el Sector de Tráfico de Canarias (STC) ascienden a un total de nueve para la provincia.

El Centro Nacional de Tráfico, ubicado en León, es quien recibe directamente la información que envían los radares, procediendo a la identificación del conductor para comunicarle, en un plazo de 15 días, la sanción correspondiente. El resto de notificaciones se lleva a cabo desde las jefaturas provinciales.

Sobre el número de efectivos destinados a controlar el tráfico en las carreteras, el STC indicó que dispone de 200 efectivos para toda la provincia tinerfeña, así como de 98 motos y 48 vehículos.

Por otra parte, el ministro del Interior, Jorge Fernández, se mostró recientemente partidario a estudiar un aumento en el límite de velocidad de las autopistas, establecido en 120 kilómetros por hora, ya que consideró que no afectaría a los índices de siniestralidad registrados en las carreteras. Eso sí, siempre y cuando se solvente el impacto ambiental que esta medida podría generar.

Un guardia civil de Tráfico en una carretera.

En este sentido, el jefe provincial de la DGT añadió que “no se trata de una reivindicación nueva y, como todo, tiene gente a favor y otra en contra. Considero que es un debate a abrir y aparte de las cuestiones de seguridad vial, que serían las prioritarias, habría que tener en cuenta las medioambientales o económicas que dicha aplicación podría generar”.

La Guardia Civil de Tráfico cuenta en la provincia con 200 efectivos

Pese a ello, consideró que aparte de las autopistas, hay otros elementos a los que se debe prestar también atención, como son las vías urbanas o los accidentes in itinere, es decir, aquellos que se producen a la ida o vuelta al trabajo o entre aquellos conductores que realizan su labor profesional con un vehículo. “En ambos casos, la reducción del índice de accidentes no ha sido tan notable como en el resto y aunque en vías urbanas la DGT no tiene competencias, creo que son puntos a tener también en cuenta en un futuro análisis”.

Por último, Guerra aseveró que “toda medida que contribuya a la reducción de accidentes es positiva” y negó que para lograr este fin haya que endurecer más las normas, sino adoptar acciones que logren reducir la siniestralidad en las carreteras y que paulatinamente se va logrando. Un 90% de éxito que es solo fruto de la concienciación de los ciudadanos”, concluyó.

 

 

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