Canarias Comunicación ECONOMÍA E INDUSTRIA Empleo FIRMAS POLÍTICA SOCIEDAD

El «radicidio» de Paulino Rivero. Por Javier Zerolo

El Gobierno de Canarias ha decidido abdicar de la defensa de Canarias. El Gobierno nacionalista de Canarias de Paulino Rivero ha decidido el cierre de emisoras y voces canarias frente a grandes empresas peninsulares y el cierre de los más pequeños y los más débiles frente a los más poderosos y los más grandes. Ya es oficial. Un consejo de Gobierno celebrado la tarde del Miércoles Santo ha convertido el concurso de frecuencias en un cuchillo con el que el presidente va a cortar las lenguas incómodas. Las voces más críticas se apagarán y los diales de la FM estarán ocupados por otras voces, las que ha decidido un Gobierno que se dice canario.

Rivero Baute, del grupo político nacionalista Coalición Canaria, ha consumado el «radicidio». Ha matado a la radio local tinerfeña aprobando -con la complicidad y silencio socialista- el decreto que resuelve el concurso de emisoras. Le han acompañado en esa decisión Fernando Ríos, Martín Marrero, Javier González Ortiz y todos aquellos políticos de CC que lo han permitido.

Durante décadas, las pequeñas radios de Tenerife han acudido a la cita con sus oyentes. Hemos estado en los desastres naturales, informando a nuestros ciudadanos. Hemos estado en los grandes conciertos. En los momentos más difíciles y en los más felices. Y hemos sido independientes.

Emisoras como Radio El Día, como Radio Isla, como Inter Radio, como Millenium, como Radio 6, como Ycoden Radio, como Gente Radio o Mega Latina, entre otras muchas, han sido olvidadas por este Gobierno antisocial y anticanario. Un Gobierno que no ha protegido a los débiles, sino que ha entregado las frecuencias a los más fuertes, a grupos empresariales más cercanos al Ejecutivo y a los políticos que lo forman.

Han decidido matar la libertad que significan los pequeños proyectos independientes de radio frente a los intereses de grandes grupos peninsulares o canarios que tienen detrás empresarios amigos del presidente del Gobierno.

Han amordazado la voz de Tenerife. Han silenciado las radios más independientes de Tenerife. Quieren grandes empresas con empresarios poderosos en vez de pequeñas empresas con periodistas independientes. El Gobierno de Canarias ha castigado a los que no están en el pesebre del poder y han elegido la libertad y la independencia.

Ya dije en su día que la muerte de las voces de nuestras radios es también un poco la muerte de la libertad de Tenerife. Lo reafirmo hoy al comprobar la desfachatez, la sinrazón, la gran mentira de Paulino Rivero y el concurso de FM. Se equivoca al creer que a partir de ahora los oyentes sólo van a escuchar lo que él quiere.

Matando a empresas de radiodifusión tinerfeñas ha acelerado la desaparición de la Frecuencia Modulada como tal. Quizá sea ese el negocio, esperar dos años e intercambiarlas como estampitas a los concesionarios por la nueva radio digital; que llegará cuando amaine la crisis. El objetivo a corto plazo es callar la voz de esta isla. Un «radicidio» con tintes dictatoriales de un presidente en bajada y sin frenos.

* Presidente de la Asociación de Radios Independientes de Canarias (Radican)

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario