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Diga 33: Pensamientos en búsqueda y captura (XXIII). Por José Alberto Díaz-Estébanez

1.- No hay intolerancia más mezquina que despreciar lo que no se entiende y negarse a aprender lo que no se conoce.

2.- El optimismo -no el “buenismo” estúpido y bobalicón, sino el optimismo como actitud positiva ante la vida- requiere el esfuerzo constante de buscar los motivos para serlo y encontrar los medios que lo hagan posible.

3.- Cada día tengo miedo a equivocarme. Cada día intento superarlo con un temor aún mayor: el miedo a no hacer nada.

4.- Hay días que cuesta arrancar, no sabes si es falta de gasolina o que se te está gripando el motor. Pues nada: mírate al espejo y di en voz alta como Luis Moya a Carlos Sáinz en aquel famoso Rally donde se les paró el coche a 500 metros de la meta, impidiéndoles proclamarse campeones del mundo, su célebre grito desesperado: “¡¡Trata de arrancarlo, Carlos… trata de arrancarlo… trata de arrancarlo, por Dios!!”. A ellos no les funcionó, pero te garantizo que a ti te arrancará… al menos, una sonrisa para comenzar el día.

5.- Si esperas siempre el momento perfecto, corres el peligro de no aprovechar nunca el momento posible.

6.- El retrovisor es un referente necesario, incluso imprescindible, para saber lo que dejamos atrás y lo que de allí puede venirnos. Pero conducir exclusivamente mirando el retrovisor te lleva irremediablemente a estrellarte, porque eres incapaz de fijar la mirada en lo esencial: el camino que tienes que recorrer.

7.- Me gustaría decir que la experiencia me ha enseñado a cometer menos errores. Me gustaría decir que con los años he aprendido tanto que no repetiré mis torpezas. Me gustaría decir que el tiempo me ha regalado la capacidad de reconocer lo que es importante y lo que es prescindible. Me gustaría decirlo, si… pero es que no me gusta mentir.

8.- Me aburre y me hastía escuchar las acusaciones de que “no saben perder” en boca de quienes, por ahora, han demostrado que “no saben ganar”. Si tienen razón los unos, los otros, o peor aún, los dos… todos los demás estamos verdaderamente jodidos.

9.- Quizá no encuentres el momento, quizá no encuentres el lugar, quizá no encuentres el modo. Pero si realmente quieres decirlo, lo dirás… aunque no sea ni el momento, ni el lugar ni el modo perfecto (porque, también quizá, esa perfección no existe).

10.- Lecciones de luz en momentos oscuros: el casi nunca, el casi nada y el casi nadie contiene un “casi” que hace que siga valiendo la pena vivir la vida.

11.- ¿Y si, en lugar de tanto esperarme, vienes de una vez hacia mí?

12.- Lo malo de la ironía y el sarcasmo es que se necesita cierto grado de inteligencia no sólo en quien lo usa, sino en quien lo escucha. En caso contrario, la estupidez rellena los huecos de una cabeza demasiado vacía.

13.- Aprende a distinguir la prudencia del miedo: la primera te ayuda a no cometer errores innecesarios el segundo paraliza necesarias decisiones.

14.- ¿No te aburres de estar siempre lamentándote y lamiéndote las heridas de lo que hiciste o de lo que dejaste de hacer, en lugar de intentar avanzar ahora hacia lo que de verdad quieres? Puede que tú no te aburras, porque no sabes hacer otra cosa… ¡pero no me aburras a mí!

15.- No seré yo quien eche en cara a nadie el hecho de tomar partido (yo mismo lo hago continuamente): es no sólo inevitable en los tiempos que corren, sino necesario para no morir de estupidez. Pero no con dogmatismos absurdos, ni mucho menos como francotiradores mercenarios.

16.- ¿Qué tiene de malo desear lo imposible, si ello, lejos de frustrar tus sueños, te hace disfrutar del intento como un logro en sí mismo?

17.- Tener mil motivos no significa tener razón.

Diga 33: Pensamientos en búsqueda y captura (XXIII)

18.- Hay muchas cosas que nos parecen imposibles de hacer… hasta que empezamos a hacerlas. Como días que parecen absolutamente interminables… hasta que cae la noche.

19.- Perdón por el aparente simplismo, pero… ¿vienen a la puerta de mi casa a montar su chiringuito, asumiendo yo todo el riesgo y ellos todo el beneficio?

20.- Cuántas veces cometemos la solemne estupidez de confundir no sólo nuestros deseos con la realidad (eso es sólo ingenuidad), sino lo que nosotros queremos que piensen con lo que en realidad piensan los demás (eso ya es pura soberbia).

21.- El tiempo y la distancia te dan perspectiva. La acción y la cercanía te dan la pasión. ¡Qué difícil es casi siempre tener el equilibrio justo para no perder ninguna de ellas!

22.- Tal vez si intentásemos juzgar un poco menos en función de quién lo dice y a qué siglas pertenece, y nos fijásemos un poco más en qué es lo que dice y si tiene razón en su planteamiento, conseguiríamos disipar mucho el humo y apagar muchos fuegos. Y, sobre todo, decidiríamos no en base a las heridas del pasado, sino a las perspectivas de futuro.

23.- “Sí, la medicina es amarga, pero el paciente se está muriendo” (Margaret Thatcher). Y puede que sea cierto, pero no te olvides que no todo lo que es amargo es medicina: la cicuta no sólo no sabe bien, es que además no cura sino que mata.

24.- Ser esclavo de tus palabras es una losa que resulta muy difícil de llevar en ocasiones. Pero hacer esclavo de tus palabras a los demás, a los que dependen de tus decisiones, no sólo es una gran injusticia, sino una tremenda estupidez.

25.- Tú decides si el mar es lo que une o lo que separa dos islas… de una misma Tierra.

26.- Quizá tengas demasiadas cosas para apreciar la diferencia entre querer y necesitar algo.

27.- El impacto visual o paisajístico es el más evidente, pero el menos trascendente de los impactos ambientales. De hecho, en ese campo, no hay nada más falso (y peligroso) que aquello de “ojos que no ven, corazón que no siente”.

28.- La éxito o el fracaso se mide siempre en función de las expectativas previas. Por eso, el futuro se dibuja tantas veces en los rostros más que en las palabras.

29.- No siempre se quiere. No siempre se puede. Suele suceder más lo segundo que lo primero, y aunque el resultado sea el mismo no se tiene la misma culpa ni se arregla de la misma forma.

30.- No confundas tu vida con tu trabajo, porque acabaras confundiendo lo que haces con lo que eres.

31.- ¿Has tenido la sensación de que querrías decir algo, que deberías decir algo, que todos esperan que digas algo… y no saber qué decir? No te preocupes: calla, respira… y procura poner cara de un silencio inteligente (cuela más a menudo de lo que te crees).

32.- Para hacer lo que debes, casi nunca tienes todo lo que quieres, casi siempre tienes todo lo que necesitas.

33.- A lo mejor, lo que te disgusta de mi no es que piense distinto de ti, sino simplemente que piense.

2 Comentarios

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  • 🙂 Muchas gracias por el artículo, me ha hecho sonreir, y formará parte de mis «Cosas para pensar» y …. actuar, ahora es el momento.

  • Gracias a ti, Esther, por tener la amabilidad de leerlo y, sobre todo, por seguir sonriendo…