Sensatez de ida y vuelta. Por Paulino Rivero

feb 27, 2012 Sin comentarios por

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, apeló este mismo jueves a la sensatez de los españoles ante la eventualidad de nuevos y duros recortes. “Es bueno que seamos conscientes de que este año va a ser difícil para España”, dijo tras entrevistarse con el primer ministro italiano.

Coincide esta declaración con un anuncio y una previsión del propio Rajoy. Por un lado, que la economía crecerá menos del 1% previsto inicialmente por la propia Comisión Europea; por otro, que las comunidades autónomas y los ayuntamientos tendrán que revisar a la baja sus presupuestos.

Hablemos de sensatez, de acuerdo. Pero de una sensatez de ida y vuelta, que  marque el camino no sólo a los ciudadanos sino a quienes, al frente de la Administración del Estado, tienen capacidad real para definir y orientar la política económica.

Sensatez, muy bien. Sensatez a la hora de diseñar una estrategia económica y presupuestaria que no asfixie a las comunidades autónomas; especialmente a las que, como es el caso de Canarias, hemos venido cumpliendo a rajatabla los compromisos de reducción del gasto público.

Sensatez y responsabilidad presupuestaria con las comunidades autónomas que hemos demostrado la misma seriedad y solvencia que ahora quiere exhibir Rajoy en los foros y organismos europeos. Sensatez y solidaridad con las comunidades autónomas que no merecemos -ni podemos permitirnos- pasos atrás injustificados o poco razonables; tratamientos injustos, en definitiva.

Las cuentas públicas Canarias están en un delicado equilibrio como consecuencia de la continua minoración de los ingresos procedentes del Estado. El Estado no puede -ni debe- dejar a Canarias presupuestariamente atada de pies y manos. El Gobierno del Estado, precisamente por sensatez, no debe caer en la tentación de intentar resolver un problema generando otro de mucha mayor envergadura que conduzca a la parálisis de las comunidades autónomas;  y, en esa dirección, mucho menos a una comunidad como la nuestra -con una tasa de paro del 30,9%-.

Reivindicamos sentido común y sensatez para comprender que sólo con los recortes no saldremos de la crisis, que hacen falta muchas más medidas de carácter incentivador y de promoción del empleo.

Los canarios estamos realizando grandes esfuerzos para el sostenimiento de los servicios públicos, ahora  más importantes, si cabe, dado el contexto de crisis económica que afrontamos -es conocido que hemos incrementado su  presupuesto para 2012 restando recursos a otras partidas, supliendo así las carencias de los ingresos del Estado-. Una realidad, la insuficiente inversión estatal, que el Gobierno de España tendrá que resolver desde la sensatez; una situación que no puede prolongarse en el tiempo.

El caso es que llueve sobre mojado. El sistema de financiación nos ha restado recursos fundamentales para el sostenimiento de los servicios públicos esenciales. En los últimos tres años hemos dejado de percibir unos 1.500 millones, siendo la autonomía peor financiada. Hemos pedido al Gobierno de España que haya un reparto más equitativo de estos fondos. El Estado debe actuar para que no se prolonguen estas diferencias territoriales. Si hablamos de sensatez, que sea una receta de ida y vuelta.

A todo lo anterior se añade el incumplimiento de la ley estatal del REF -en los últimos años el déficit de inversión es de 1.700 millones de euros, entre los años 2004 y 2011-.

Precisamente, por una cuestión de sensatez, el Gobierno canario adoptó desde que comenzó la crisis medidas de racionalización y austeridad que han permitido que Canarias esté cumpliendo con la estabilidad presupuestaria y que sea la comunidad menos endeudada de España por habitante. Pero las medidas de ajuste en el gasto no pueden eternizarse. Son necesarias otras medidas, medidas estatales de reactivación económica, que es precisamente lo que la sensatez dicta.

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