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Cómo hacerse «crítico» gastronómico con un solo clic

EFE Agro/Mónica Faro. Escribir una crítica gastronómica que puedan leer miles de personas en cualquier lugar del mundo es hoy más fácil que nunca gracias los portales de reserva «on-line», que acumulan miles de opiniones capaces de revolucionar el negocio de la restauración.

Recomendaciones de platos, valoraciones del servicio, sugerencias para el chef o, simplemente, una puntuación en forma de estrellas, son algunas de las posibilidades que ofrecen páginas como Eltenedor, Restalo, o Qype, que registran miles de visitas al día y que han cambiado la forma de trabajar de muchos establecimientos.

Según el director general de Restalo, Juan Otero, estos portales cumplen la función de «educar a los restauradores», que en España tenían hasta ahora «un perfil más conservador que en otros países«, y permitir a los clientes «comparar y consultar otras opiniones que ayuden a la hora de tomar decisiones».

Los restaurantes han visto en estas herramientas «un balón de oxígeno» para afrontar la crisis, apunta Otero. «Muchos locales que estaban a punto de cerrar han comenzado a trabajar con nosotros y hemos podido mantenerles a flote, generando más de 1.000 reservas al mes y una facturación de entre 25.000 y 30.000 euros«.

Estos portales, que acumulan miles de reservas diarias, se sustentan a través de una comisión por persona en cada reserva que oscila en torno a los dos euros.

Aunque todos los portales disponen de un sistema para filtrar opiniones ofensivas, cualquiera puede escribir una crítica en internet, que influirá de forma significativa en la posición que ocupe el restaurante en la web o en su «reputación online», un aspecto en el que, según Otero, «muchos restaurantes comenzarán pronto a invertir«.

Los comentarios de los usuarios tienen, además, un gran poder de influencia en la toma de decisión de otros potenciales clientes, según apunta la directora general de Qype, Carolina Cobos.

«Internet está cambiando muchísimo las decisiones de compra, y ésta es una herramienta muy cómoda para compartir información que el público valora más que una guía o una recomendación externa», señala.

A través de varios estudios, los directivos de Qype han comprobado que, cuando los ciudadanos toman decisiones de compra «se fían más de otros usuarios, que tienen intereses parecidos, un estilo de vida similar y que comparten información de forma transparente sin ningún interés detrás«, ha asegurado Cobos.

«No sé si peligra el oficio de crítico, pero sí que se tiene que adaptar a los nuevos tiempos, y darse cuenta de que, ahora, cuanto más contacto tengan los dueños de los establecimientos con los clientes más éxito van a tener«, asegura.

Otra tendencia en alza es el uso de estas herramientas a través de «smartphones«. En el caso de las opiniones publicadas en España a través de Qype, el móvil es un vehículo en el 40 % de los casos, mientras que en otros países lo es en un 20 %.

«España es un país de extremos. A veces tardamos más en adoptar una tendencia pero cuando llega se coge con mucha fuerza«, argumenta la directiva. El perfil del usuario de estos canales es muy heterogéneo, aunque casi siempre es mayor de 25 años, con un nivel adquisitivo medio y al que le gusta disfrutar de la gastronomía, del ocio y de los restaurantes.

Eso sí, en cuanto a la elección de la oferta, «la gente es bastante conservadora«, ha explicado el director de marketing de Eltenedor, Marcos Fargas.

«Hay quien opta por cocina japonesa o asiática, pero la mayoría busca cocina tradicional, española o europea«, asegura.

Otro de los «ganchos» de estas webs es su escaparate de ofertas, que permite a los restaurantes «fidelizar y atraer potenciales clientes«, apunta Fargas, y con descuentos de hasta el 50 % en cualquier plato de carta. «Existe casi un perfil de ‘caza-ofertas’ en Internet«, subraya Fargas.

Los directivos del sector coinciden en que la crisis ha hecho que el precio juegue un papel fundamental a la hora de elegir, aunque eso está generando más oferta gastronómica, más competencia, y, en muchos casos, mejor relación calidad-precio.

Sin embargo, como apunta Juan Otero, el éxito de estos portales demuestra que «por mucha crisis que haya, los españoles seguiremos saliendo a cenar«.