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BABILONIA EN GUAGUA. Resumen resumido del 2011 consumido que no consumado. Por Gustavo Reneses

«Verán todavía muchas advertencias. Verán y oirán cosas raras. Verán todavía mucha destrucción. Habrá muchos cambios en la tierra». Tradición oral maya.

En estos días azules de diciembre se acaba como quien no quiere la cosa 2011, aunque algunos hubieran deseado que se hubiese acabado el 2 de enero de 2011. Visto así, era lo lógico después de ver todas las animaladas que se han cometido; aunque de ese modo nos hubiéramos perdido lo más bizarro del ser humano y el escaso nivel de ridículo que abandera nuestra raza. Así que siendo esta la última columna de 2011, que mejor que hacer un repaso a los eructos más sonoros de los últimos doces meses. Dentro video:

2011 ha sido el año de la apoteosis de la crisis en la Babilonia patria. Lo que en otros países es ya un bache casi superado, aquí hemos alcanzado unas cotas de paroxismo similares a nuestro universal sentido de hacer el ridículo. Al socaire de la moda primavera-verano árabe, aquí se salió a la calle de forma indignada. Bueno tanto se salió que hasta algunos acamparon y todo. Lo que en un momento parecía una más que razonable reivindicación, se tornó en circo ambulante. Democracia a golpe de demagogia y en ocasiones teledirigida por elementos de la zurda, deslucieron un movimiento que nació reivindicando las libertades individuales como divisa innegociable, pero que acabó en un panfleto de reivindicaciones liberticidas tan decimonónicas como vengativas.

El movimiento indignade (por eso de mantener paridad y ser más corto que indignados e indignadas), fue una de las bandas sonoras que tuvo este país en pleno descenso a los infiernos del zapaterismo. Gobierno de corte estereotipista que se encargó de dinamitar los arquetipos patrios mediante estrategias díscolas. Una de las más absurdas fue la imposición de velocidad a 110 km/h en las autopistas con la moralina de ahorrar en combustible. Vista que la estupidez no solucionaba el problema -como todo el mundo había vaticinado- se volvió a los 120 km/h tradicionales. Este periodo de tiempo sirvió para tres cosas: engrosar las cuentas de la DGT, encumbrar a la categoría de empresario del año al fabricante de las pegatinas famosas y demostrar que la desvergüenza y obtusidad no tiene límites. También fue el año donde el conchabado de intereses varios “e-te-a” anunció de forma encapuchada el final de la actividad armada, aunque para ello ni entregó las armas ni hizo propósito de enmienda. Dantesco.

En economía caos total: el IBEX ramplón y la prima de riesgo se convirtió en el familiar más odiado de todos los babilonios, incluso antes que la suegra. No levantamos cabeza y eso que un líder intergaláctico dijo que estábamos en la Champion League y que había brotes verdes a porrillo. Sin segundas.

El año termina con un más que vaticinado cambio de gobierno que hacía más falta que agua en el desierto, por lo menos para variar la tónica psicológica decreciente de la Babilonia de piel de toro. Piel de toro excepto en los Paisos Catalanes, que este año se abolió los idems por ser un espectáculo sangriento y cruel. Claro, nada que ver con los toros embolados, una manufactura de belleza extraordinaria y noble como las gotas de agua del rocío. El año también acaba con severos ajustes en todos los ámbitos. Incluido el estipendio de Ray Ban I, que va a tener que apretarse el cinturón. El suyo, el del yerno ya si eso se lo aprieta él. O no.

En la Babilonia internacional han pasado muchísimas cosas, casi todas con salpicaduras de sangre inocente. Pero sin duda si se ha de destacar algo es que ha sido el año internacional de la desaparición de baifos adultos, véase cabrones. Las fuerzas internacionales se han lucido de lo lindo y se han aplicado en la desaparición (o no) de viejas glorias tiranas. Caso de Gadafi, Bin Laden o el “Querido lider” entre otros, han marcado el adiós al siglo XX en muchos países, que tampoco se han librado de los tiranos, ya llegarán otros en nombre de la libertad, o de la continuidad, o del nazionalismo, o de un dios… Total, será por causas.

En fin, lo dicho esperamos que 2012 (declarado como año internacional del fin del mundo) sea mejor año en muchos sentidos para todos los conbabilonios. ¡¡¡Feliz 2012!!!

Buenos días, y por si no volvemos a vernos: Buenos días, buenas tardes y buenas noches.

Gustavo Reneses

babiloniaenguagua@gmail.com

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