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CINE. Musas del Cine Mudo

the artist

Manuel E. Díaz Noda.-

El estreno de “The Artist” ha vuelto a despertar nuestra nostalgia cinéfila hacia los orígenes del séptimo arte y los hombres y mujeres que definieron el primer star system de la industria de Hollywood. Concretamente para el desarrollo de este artículo nos hemos querido centrar en el considerable número de actrices que el periodo del cine mudo dejó para la posteridad. En algunos casos se trataba de intérpretes de carácter, que consiguieron abrirse hueco en una industria tan machista como la cinematográfica; en otros, actrices sin una carrera especialmente fructífera, pero que sí tuvieron la suerte de encarnar algún personaje que les granjeó la posteridad. Pocas son las que realmente llegaron a gozar de la fama y el prestigio que sí ostentaban sus equivalentes masculinos. Recordemos a continuación algunos de esos nombres y rostros que se han mantenido hasta nuestros días gracias al celuloide.

MARY PICKFORD

MARY PICKFORD

De origen canadiense, Mary Pickford decidió dedicarse al mundo de la interpretación con tan solo 15 años. Sus primeros pasos en el cine los dio gracias al director David Wark Griffith, quien la convirtió en la reina del melodrama. Pronto su rostro inocente y angelical le granjeó el corazón del público, obteniendo el apelativo de “Novia de América”. Su vida privada supuso un gran escándalo cuando se enamoró del actor Douglas Fairbanks, divorciándose ambos de sus respectivas parejas para poderse casar. El peso en la industria de Pickford quedó patente cuando se asoció con Fairbanks, Griffith y Charles Chaplin para crear el estudio United Artists. En un principio la llegada del sonoro le permitió ganar su primer Oscar gracias a la película “Coquette”, sin embargo, pronto optó por abandonar la gran pantalla. Su última aparición en una película fue “Secretos” de 1933, aunque siguió vinculada al séptimo arte como productora.

MABEL NORMAND

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El género dramático proporcionaba prestigio a los actores, pero era realmente gracias a la comedia que se llegaba a un público más amplio. Si repasamos los nombres de los principales comediantes de este periodo de la historia del cine podremos ver que se trataba de un grupo formado casi exclusivamente por hombres, con Harold Lloyd, Buster Keaton y Charles Chaplin a la cabeza. Sin embargo, esto no quiere decir que no hubiese comediantes femeninas o que éstas no tuvieran éxito. De las diferentes actrices que se dedicaron a la comedia la principal fue Mabel Normand. Descubierta, como no podía ser de otra manera, por el productor Mack Sennett, su habilidad cómica pronto la situó frente a estrellas como Chaplin o Fatty Arbuckle. De hecho, con éste último protagonizó con éxito gran número de cortos. Ironías del destino, al mismo tiempo que Arbuckle caía en desgracia acusado de la violación y el asesinato de la aspirante a actriz Virginia Rappe, Normand era también investigada por la muerte del director William Desmond Taylor. Afortunadamente para la actriz, nunca llegó a ser la principal sospechosa, pero el escándalo desveló su dependencia del alcohol y los narcóticos, algo que afectó de manera crítica su carrera. Siguió trabajando, pero ya sin el éxito de sus títulos anteriores, falleciendo el 22 de febrero de 1930 a la edad de 30 años víctima de la tuberculosis.

POLA NEGRI

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Mientras que en Hollywood se creaba el star system, el cine europeo podía presumir también de tener su particular grupo de estrellas, algunas de las cuales llegaron incluso a dar el salto a la Meca del cine. Éste fue el caso de la actriz de origen polaco Pola Negri, una de las principales estrellas del cine alemán de finales de la década de los 10 y principios de los 20. Su carrera comenzó como bailarina, pero una lesión la llevó a dedicarse a la interpretación. Convertida ya en una estrella en los escenarios, tras la Primera Guerra Mundial se mudó a Berlin, donde gracias principalmente a sus trabajos para el director Ernst Lubistch se especializó en papeles de mujeres fuertes y de desbordante sexualidad. Gracias al éxito de “Madame DuBarry” en Estados Unidos, director y estrella consiguieron dar el salto a Hollywood, sin embargo, el estrellato de Negri en Estados Unidos fue efímero. Su histriónico comportamiento durante el funeral de Rodolfo Valentino, la dureza del nuevo código de censura y su marcado acento provocaron que su carrera se fuera apagando, participando en algunas películas de manera esporádica a lo largo de las décadas de los 40, los 50 y los 60. Pola Negri falleció en 1987 a la edad de 93 años.

LIL DAGOVER

LIL DAGOVER

De origen alemán, Lil Dagover fue una prolífica actriz, cuya fama se sustentó principalmente gracias a los primeros papeles de su carrera a las órdenes de directores tan prominentes como Fritz Lang o Robert Wiene. Su primer contacto con el cine fue gracias a su matrimonio con el actor Fritz Dagover en 1917. Esta relación duró sólo un par de años, divorciándose en 1919, el mismo año en que dio comienzo su carrera cinematográfica. Con Fritz Lang, Dagover trabajó en títulos como “Harakiri”, las dos partes de “Las Arañas”, “Las Tres Luces” o “Mabuse”. Con Murnau coincidió en “Phantom” o “Tartufo”, sin embargo fue por su papel en “El Gabinete del Dr. Caligari” de Robert Wiene el que le otorgó un puesto destacado en la Historia del Cine.

LILLIAN Y DOROTHY GISH

dorothy lillian gish

Si Mary Pickford era la reina del melodrama, sus principales competidoras en este sentido fueron las hermanas Gish, especialmente la mayor de las dos, Lillian, quien consiguió robarle a la novia de América el puesto de musa de David Wark Griffith. La carrera de ambas hermanas fue siempre de la mano. Ambas iniciaron su trayectoria como modelos, para a continuación en 1899 dar el salto al teatro, donde se mantuvieron con éxito hasta 1912. La amistad de las hermanas con Pickford les llevó a conocer en esta fecha a Griffith, quien quedó impresionado por el talento de ambas, especialmente por el de Lillian. La mayor de las hermanas Gish trabajó en 12 ocasiones a las órdenes de Griffith, consagrándose en la industria gracias a su papel en “El Nacimiento de una Nación”. De las incontables veces en que las dos hermanas trabajaron juntas en el cine, la más recordada, “Las Dos Huérfanas”, se debió también a Griffith. Con la llegada del sonoro, las hermanas Gish regresaron temporalmente al teatro, pensando que la nueva tecnología iba a arruinar al séptimo arte; sin embargo, años más tarde confesaron su equivocación y volvieron a la industria del cine, siendo nuevamente Lillian quien se adaptó mejor a los nuevos tiempos, participando en películas como “Duelo al Sol” o “La Noche del Cazador”. Dorothy Gish se despidió del cine en 1963, con la película de Otto Preminger “El Cardenal”, falleciendo el 4 de junio de 1968. Por su parte Lillian tuvo un emotivo canto del cisne en 1987 con “Las Ballenas de Agosto”, junto a Bette Davis y Vincent Price, falleciendo el 27 de febrero de 1993.

GRETA SCHROEDER

GRETA SCHROEDER

Regresamos al cine alemán con la figura de Greta Schroeder, una prolífica actriz, no tan reputada como Lil Dagover, pero que pese a los múltiples títulos que integran su filmografía ha pasado también a la historia por uno de ellos en especial, “Nosferatu” de Friederich Murnau. Previamente la actriz había sido vista en papeles secundarios en clásicos del cine alemán como “El Golem” de Paul Wegener (cinta que por otro lado estuvo marcada por el inició la relación sentimental entre la actriz y el director) y siguió actuando en el cine hasta principios de la década de los 50, sin embargo, su personaje de esposa de Thomas Hutter y víctima del conde Orlok la mantenido como un referente del cine.

GLORIA SWANSON

Gloria Swanson

Otra actriz de fuerte presencia durante el periodo mudo fue Gloria Swanson. Si bien su carrera nació vinculada a la comedia, de la mano de Mack Sennett, lo cierto es que la actriz aspiraba a papeles más dramáticos, algo que consiguió de la mano de Cecil B. DeMille, quien la transformó en una estrella. Su película más importante de esta época fue “Más Fuerte que Su Amor”, donde formó pareja romántica con el mayor galán de la pantalla de aquel momento, Rodolfo Valentino. Con la llegada del sonoro, el periodo de esplendor de Swanson llegó a su fin. Si bien su primera película hablada fue un éxito y consiguió firmar un lucrativo contrato con la Metro, su nombre quedó vinculado a una etapa pasada del cine y no logró prosperar. Sin embargo, Swanson consiguió resarcirse gracias a Billy Wilder, quien en 1950 le ofreció el último gran papel de su carrera, la Norma Desmond de “El Crepúsculo de los Dioses”, un personaje con profundos ecos autobiográficos.

MARION MACK

Marion-Mack

En ocasiones el sexismo de la industria ha ocultado grandes talentos del cine, como fue el caso de Marion Mack. Conocida principalmente por su papel de novia de Buster Keaton en la película “El Maquinista de la General”, papel que le ha permitido ser recordada hoy en día, lo cierto es que estamos no ante una relevante actriz del séptimo arte sino ante una inteligente guionista, quien junto con su marido el productor Louis Lewyn, desarrolló una importante labor literaria que desgraciadamente apenas ha quedado acreditada por su condición de mujer. Su carrera interpretativa empezó, una vez más, de la mano de Mack Sennett, quien la reclutó para su grupo de Bathing Girls, lo que le permitió participar en varias comedias que acabaron dirigiéndola hacia el papel de Anabelle Lee en la película de Buster Keaton. En 1927 participó en su última película como actriz, una adaptación de “Alicia en el País de las Maravillas”, y posteriormente se dedicó junto con su marido a producir una serie de exitosos cortos bajo el título de “Hollywood on Parade” y “The Voice of Hollywood”.

JANET GAYNOR

JANET GAYNOR

La carrera de la actriz Janet Gaynor surgió a la sombra de Lillian Gish. De aspecto dócil y frágil, se especializó en interpretar el mismo tipo de personajes inocentes y virginales que habían dado la fama a Gish. Títulos como “El Águila Azul”, “La Hoja de Trébol” o “El Séptimo Cielo” le ayudaron a alcanzar la fama, sin embargo su papel más característico durante el periodo del cine mudo fue el de la esposa en “Amanecer”, el espectacular debut en el cine estadounidense del reputado director alemán Friederich Murnau. Ese año Gaynor ganó su primer y único Oscar como mejor actriz. A diferencia de otras compañeras del gremio, Gaynor sí consiguió dar el salto con éxito al cine sonoro, gracias en gran parte a la dulzura de su voz. La capacidad de superación y de trabajo duro de la actriz, quien logró convertirse en una estrella partiendo de la nada, la convirtieron en la candidata ideal para protagonizar la primera versión de “Ha Nacido una Estrella” en 1937, por la que volvió a estar nominada al Oscar.

BRIGITTE HELM

BRIGITTE HELM

La carrera de Brigitte Helm comenzó en 1927 con una de las películas más importantes la Historia del Cine, “Metropolis”, dedicando los siguientes 8 años de su vida a desarrollar una intensa actividad interpretativa sin llegar en ningún momento a repetir el impacto de su debut. El papel de Maria es, sin duda, uno de los que marcan época, convirtiendo a la actriz no sólo en un icono cinematográfico, sino también erótico. Helm abandonó el cine en 1936, frustrada por la censura del Régimen Nazi, rechazando cualquier tipo de contacto con su vida anterior y dedicándose a cuidar de su marido y sus 4 hijos hasta su fallecimiento en Suiza, el 11 de junio de 1996.

GRETA GARBO

greta garbo

Una de las grandes divas del cine que comenzó su carrera en la época del cine mudo fue Greta Garbo. Sus primeros papeles en Suecia le ayudaron a conocer al director Mauritz Stiller, a través del cual consiguió dar el salto a Estados Unidos. Una vez en Hollywood alcanzó la fama gracias a sus trabajos con el actor John Gilbert, con el que estuvo a punto de casarse. En Estados Unidos rodó nueve películas mudas entre 1926 y 1930, especializándose sobre todo en papeles dramáticos y normalmente de destino trágico. Con la llegada del sonoro, y a pesar del handicap del acento, la Divina logró hacer una transición nada traumática e incluso su primera película hablada, “Anna Christie”, se publicitó con el slogan “¡Garbo habla!”. A lo largo de la década de los 30 la actriz fue la reina del drama, cimentando una reputación de actriz meticulosa, pero también arisca y poco sociable. Poco amiga de las fiestas de la industria, Greta Garbo dejó el mundo del cine a la temprana edad de 36 años, en 1941, cuando se encontraba en la cúspide de su popularidad, y vivió el resto de su vida en un apartamento en Nueva York cerca de Central Park, totalmente retirada y evitando cualquier contacto con los medios informativos.

MARIA FALCONETTI

maria falconetti

El caso de María Falconetti nos presenta una carrera cinematográfica efímera, pero fundamental para la Historia del Cine. Sus orígenes los podemos encontrar en el teatro en Francia, donde se desarrolló como actriz participando en obras clásicas como “La Dama de las Camelias”. Tras un par de experiencias en cine, fue contratada por Carl Theodor Dreyer para protagonizar su película “La Pasión de Juana de Arco”. La interpretación de Falconetti resultó magistral, sobre todo a la hora de mostrar el sufrimiento del personaje. Desgraciadamente, gran parte de esas expresiones de dolor no eran fingidas. El rodaje de la película supuso un verdadero tormento para la actriz, especialmente debido a los abusos a los que fue sometida por el director. Con “La Pasión de Juana de Arco”, Falconetti pasó a la posteridad, pero supuso también su despedida, ya que tras esta experiencia no quiso volver a trabajar en ninguna otra película.

LOUISE BROOKS

LOUISE BROOKS

La carrera de Louise Brooks también fue peculiar. Nacida en Estados Unidos, inició su carrera en Hollywood en 1925, saltando inmediatamente al estrellato y convirtiéndose en un referente de la moda, especialmente por su peinado, largamente imitado por las mujeres de la época. Como otros artistas, se rebeló contra la llegada del sonido, desechando hacer un remake sonoro de uno de sus mayores éxitos y aceptando en su lugar viajar a Alemania para rodar tres películas a las órdenes del reputado director Georg Pabst. La primera de ellas, “La Caja de Pandora”, convirtió a Brooks en un icono sexual, imagen que fue reforzada por los otros dos títulos de la trilogía, “Tres Páginas de un Diario” y “Crisis”. A su regreso a Estados Unidos, Brooks se encontró con que lejos de celebrar su éxito en el extranjero, los estudios habían decidido despreciarla, relegándola a películas de bajo presupuesto. En 1938 se retiró del cine, estableciéndose en Nueva York, donde trabajó para los almacenes Saks de la Quinta Avenida y, más tarde, como acompañante de hombres ricos.

VIRGINIA CHERRILL

Virginia Cherrill

Además de su talento para la comedia y el drama y su habilidad para conectar con el público, Charles Chaplin se caracterizaba también por su buen ojo para las actrices. Varias son las intérpretes que llegaron al estrellato gracias al apoyo de este artista. Una de ellas fue Virginia Cherrill. Nacida en una granja en el pueblo de Illinois, se trasladó a Hollywood a finales de los años 20 y allí conoció a Chaplin cuando él se sentó cerca de ella en un camerino. Chaplin estaba buscando en ese momento a la actriz ideal para interpretar a la vendedora de flores de “Luces de la Ciudad” y encontró en la dulce belleza de Merrill a su candidata perfecta. La relación de Chaplin y Merrill no fue especialmente amistosa y en un momento del rodaje el cineasta estuvo a punto de despedirla y sustituirla por Georgina Hale, con quien ya había trabajado en “La Quimera del Oro”. Pese a estas diferencias, Merrill logró convertirse en una imagen icónica del cine gracias a esta película y durante un tiempo gozó de bastante popularidad en el cine, hasta que se retiró en 1936.

PAULETTE GODDARD

paulette goddard

Muy diferente fue la relación de Chaplin con Paulette Goddard, con quien no sólo trabajó en dos de sus películas más importantes, “Tiempos Modernos” y “El Gran Dictador”, sino que llegaron a casarse en 1936, convirtiéndose en la tercera esposa del artista. Goddard llegó al mundo del espectáculo como modelo, aunque pronto se pasó a la interpretación. Curiosamente sus primeras películas se engloban ya dentro del periodo del sonoro, pero se convirtió en una de las últimas musas del cine mudo de Hollywood al protagonizar “Tiempos Modernos”. Goddard participó en destacadas películas sonoras, como “Mujeres” de George Cuckor, el musical “Al Fin Solos”, junto a Fred Astaire, o las cintas de aventuras “Piratas del Mar Caribe” y “Los Inconquistables”, ambas de Cecil B. DeMille, sin embargo, ninguna tuvo un impacto en su carrera como sus dos títulos junto a Chaplin. Ese plano final de “Tiempos Modernos” con la actriz cogida del brazo de Chaplin mientras se van caminando sin un rumbo fijo dio por cerrada la presencia del vagabundo en la gran pantalla y con ello el final definitivo del periodo del cine mudo.

Modern Times

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