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Me ha tocado la lotería, ¿cómo rentabilizo el premio?

LINGOTES DE ORO
LINGOTES DE ORO

Elblogoferoz/José Ignacio Recio/Consumer. Un total de 720.000 euros es la cantidad que obtendrán los agraciados que tengan entre sus manos la papeleta con el número «gordo» de la Lotería de Navidad. ¿Qué hacer con tal suma de dinero? Son numerosas las alternativas para rentabilizar esta cantidad durante el próximo año y añadir unos cuantos miles de euros al premio. Las opciones de inversión son muy variadas, desde contratos en renta fija o los derivados de la renta variable, hasta alternativas más arriesgadas, como invertir en oro físico. De cualquier modo, los dueños del décimo ganador podrán incluir entre sus ganancias un mínimo de 21.600 euros como fruto de la rentabilidad de su inversión. Es más, si esta es acertada, podrán revalorizar su capital inicial en más de un 5% y obtener unas plusvalías a partir de 36.000 euros. Esta revalorización con respecto a otros años se debe a que en 2011 el «gordo» es el mayor premio otorgado en un juego de azar en la historia de España, con un total de 720 millones de euros a un solo número, en sus 180 series. No obstante, también será el primer año en el que entren en el bombo todos los números comprendidos entre el 00000 y el 99.999, por lo que las probabilidades de que toque serán menores, en relación a otros ejercicios.

Un premio rentable. No hay normas fijas, la cuestión es acertar en la elección. Y eso no es poco. Escoger una u otra forma de invertir el dinero de un décimo agraciado no es fácil.

La inversión puede basarse en productos financieros de corte defensivo (deuda pública y depósitos, sobre todo), que permitan unas plusvalías de entre el 1,50% y el 6%, o en renta variable, con lo que la revalorización del capital invertido podría sobrepasar estos parámetros. Esto es así en caso de que las Bolsas respondan bien a la refundación de la Unión Europea, a pesar de que este año las minusvalías oscilan en torno al 12%. Además, cabe la posibilidad de contratar otros productos específicos y destinados a perfiles agresivos, como «warrants» u opciones de futuro, si bien son operaciones más adecuadas para inversores que conozcan los mercados financieros o, cuando menos, estén asesorados por un analista financiero independiente.

Deuda pública. Una de las alternativas más seguras y sólidas para rentabilizar el premio obtenido en la Lotería de Navidad es acudir a uno de los muchos productos de deuda pública del Tesoro. Es una de las más indicadas para los perfiles conservadores, que no quieren sorpresas negativas ni estar pendientes de los vaivenes de la renta variable. En estos momentos brindan una mayor rentabilidad con respecto a otros ejercicios. Sin embargo, tienen el inconveniente de que algunos se destinan a plazos muy largos, como en el caso de las Obligaciones del Estado.

Si la persona agraciada se decide por contratar alguno de estos productos, debe tener en cuenta que el Tesoro Público emite diversos valores, a distintos plazos:

  • Letras del Tesoro, a seis y a 12 meses.
  • Bonos del Estado, a tres y cinco años.
  • Obligaciones del Estado, a 30 años.

Casi siempre se cumple la norma de que «cuanto mayor es el plazo, mayor es la rentabilidad», aunque tienen más riesgo de mercado los productos a mayor plazo. La rentabilidad de la última subasta del Tesoro oscila entre el 5,11% de las Letras a tres meses y el 6% de las obligaciones a 30 años. Ello se traduciría en una rentabilidad durante el próximo ejercicio de 36.792 y 43.214 euros, respectivamente, en función de la contratación de uno u otro producto.

Este incremento en la rentabilidad de Letras, Bonos y Obligaciones durante el año respecto a ejercicios anteriores se debe a los problemas en los mercados de la Deuda Pública de los países periféricos de la Unión Europea. En el caso de las Letras a 12 meses, han pasado de tener una rentabilidad media de entre el 3% y 4% a primeros de año, al 5% a finales de noviembre.

Las letras están exentas de retención y sus rendimientos tributan al tipo fijo del 18%

Otro de los atractivos de contratar cualquiera de estos productos es su tratamiento fiscal, ya que las letras están exentas de retención y sus rendimientos tributan al tipo fijo del 18%, lo que hace que su rentabilidad sea más competitiva frente a otros productos financieros. Por el contrario, algunos de estos productos impiden disfrutar del dinero ganado durante un plazo lejano (tres, cinco, diez e, incluso, treinta años).

Los intereses tributan. Los premios de la lotería están exentos de tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, lo que supone una doble alegría para las personas agraciadas con un premio en el sorteo de Navidad. Pero la exención no se aplica a los intereses que genere ese dinero, que sí están sujetos a efectos fiscales.

Para no tener problemas con Hacienda al hacer la Declaración de la Renta, las personas agraciadas con un billete o décimo premiado deberán solicitar en su entidad financiera un justificante que acredite que la cantidad que ha ingresado por tal motivo procede de un premio de lotería. En el caso de compartir el décimo o billete premiado con otros afortunados, el banco o caja de ahorros deberá especificarlo en el apunte que reciba el agraciado.

Hay otro aspecto que tampoco se debe descuidar: si se consigue el premio a través de una participación, deberá ser el titular del documento oficial (billete o décimo) quien realice estos pasos administrativos porque, de no hacerlo, será a todos los efectos el titular único del premio.

Depósitos. Otra opción conservadora, pero también atractiva, es la contratación de un depósito. Su ventaja radica en la fuerte competencia que tienen los bancos y cajas de ahorros para lanzar estos productos, que se ha plasmado en una oferta cada vez más agresiva. Pueden alcanzar una rentabilidad incluso del 4%, pero hay que tener ciertas precauciones en el momento de su contratación, ya que la gran mayoría de las rentabilidades anunciadas son solo para un periodo determinado (en torno a un mes), o hay que asociarlos a otros productos del banco o caja de ahorros, como un plan de pensiones o la domiciliación de la nómina. Si el titular del décimo premiado se decanta por esta alternativa, hay varias modalidades:

  • Depósitos de Bienvenida. Brindan entre el 3% y 4% de rentabilidad. Están destinados a nuevos clientes, con la condición de que pueda estar depositado durante un mes.
  • Depósitos a medida.Brindan beneficios de entre el 1,5% y el 3%, con la posibilidad de elegir el plazo.
  • Depósitos tradicionales. Hay numerosas ofertas, como el «Depósito Fidelidad», de Banco Finantia Sofinloc, cuya rentabilidad es del 5,5% a un plazo de un año; el «Depósito Más y Más» de Bankia, que brinda un 4,5% a tres años; el «Depósito Naranja ING», a cuatro meses, que concede cerca del 4% interés; el «Depósito Azul», de iBanesto, que aplica un 3,7%; o el «Depósito Naranja CAI», que proporciona un 2,87% de interés.

Para buscar mayor rentabilidad, también se pueden suscribir depósitos contratados en otras divisas (dólar o libra esterlina), aunque en este caso la inversión se verá condicionada por la evolución de la divisa contratada.

Los premiados con el «gordo» que se decanten por esta fórmula podrán ampliar su capital entre 18.000 y 30.000 euros anuales, en función del producto contratado, que pueden elevarse aún más en los casos de los depósitos condicionados.

Estas inversiones son una forma de tener a salvo durante un año el importe del premio, aunque sin las revalorizaciones que se pueden obtener a través de otros productos financieros. Pero es fundamental tener en consideración cuál será la ganancia real que se obtendrá con esta inversión una vez deducido el IPC (Índice de Precios de Consumo), indicador real que dará la pauta de la verdadera rentabilidad de la inversión.

Renta variable. La renta variable española ha proporcionado las mayores posibilidades de revalorización durante los últimos años, aunque en este ejercicio acumula unas minusvalías cercanas al 14%, lo que significa que si el agraciado en el sorteo navideño hubiese invertido todo su dinero en esta opción, habría obtenido unas pérdidas anuales cercanas a 100.000 euros.

Pero también aquí se pueden encontrar con varias opciones para operar, según el perfil de cada inversionista: valores que repartan dividendo, valores tradicionales o valores de alto riesgo. Si se contrata alguno de los valores que recurren al abono de dividendo como gratificación al accionista, es muy probable -según el dividendo medio (5%) que repartieron las empresas que cotizan en el Ibex-35- que las plusvalías que recoja el titular del décimo premiado se cifren en 36.000 euros.

El mercado proporciona otras herramientas para conseguir rentabilidad en los movimientos bajistas. Si el agraciado considera que la Bolsa continuará a la baja durante este año y cree que habrá nuevos recortes en sus precios en el próximo, puede contratar la denominada venta a crédito. Este producto permite obtener beneficios de la tendencia bajista de un valor al realizar una venta de títulos tomados en préstamo. Una vez realizada la venta, podrá cancelar el préstamo cuando lo desee (siempre antes del vencimiento) y comprar de nuevo los títulos.

Otra opción que tiene el inversor para obtener mayor rentabilidad de su décimo premiado en Navidad es acudir a los fondos de inversión, cuya rentabilidad media es muy difícil de cuantificar, debido a la gran variedad de productos que hay en el mercado. Por término medio, oscilan entre un 1% y un 3% anual, lo que conllevaría al recién premiado a obtener un plus económico de entre 7.200 y 21.600 euros.

Invertir en oro, una opción para arriesgados. Para sacar el máximo rendimiento a un décimo premiado, conviene valorar la posibilidad de tentar a la suerte y acudir a otros mercados que se han sobrevalorado de forma notable durante los últimos años. Es el caso del oro, que desde comienzos de año ha obtenido una revalorización superior en torno al 15%, hasta situarse en 1.592 dólares la onza. Si continúa esta tónica durante 2012 y el inversor se decide por el dorado metal, la inversión realizada podría suponer unas plusvalías que no se podrían alcanzar a través de otros productos tradicionales.

Comprar oro de inversión es la manera más segura y competitiva de invertir en oro físico. A pesar de las complicaciones para contratarlo, tiene una serie de ventajas muy interesantes para el nuevo millonario:

  • El exceso de liquidez global y el crecimiento de la oferta monetaria causan una devaluación real del papel moneda.
  • El oro es un valor refugio en un escenario de crisis. Mientras que diversificadores tradicionales, como bonos y obligaciones, a menudo fallan en épocas de tensión e inestabilidad en los mercados, el metal amarillo ha demostrado ser una buena alternativa para momentos de inestabilidad financiera.
  • El crecimiento de la población, junto con la limitada disponibilidad de recursos naturales como el petróleo, oro, plata, platino y otros metales, provoca una subida aún mayor del precio del oro.
  • Se da una correlación entre el precio del petróleo y el precio del oro. Es muy probable que el precio del oro negro continúe su tendencia alcista ayudado por el incremento en el consumo de crudo de algunas economías en desarrollo, sobre todo, China, India y sudeste asiático.

Publicado bajo licencia de www.consumer.es

 

 

 

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