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SIN COMPLEJOS. Moción de censura en Santa Cruz de Tenerife. Por Ángel Llanos

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez está aplicando una política ‘laissez-faire’, término francés que significa “dejar hacer” con el que se describía el capitalismo norteamericano y británico del siglo XIX: frente a quienes critican (lícitamente) su gestión, la estabilidad o no del gobierno y las condiciones en las que se produjo de su elección como primer edil (pese al tiempo transcurrido ya), el señor Bermúdez… ‘laissez-faire’. Eso explica su sosiego ante las informaciones sobre una posible moción de censura, aparecidas en diferentes medios durante las últimas semanas.

Las decisiones políticas para materializar intereses (lícitos) partidistas, deben tener en cuenta, entre otros, los siguientes criterios:

Objetivo: quienes no han gobernado, o quienes han perdido el poder tras lustros ejerciéndolo (aunque sea cogobernando), tienen la obligación de intentar recuperarlo.

Estrategia: para alcanzar dicho objetivo a medio plazo (pues ya dijo Keynes que “a largo plazo todos estaremos muertos”), los partidos estabilizan sus representantes en la institución en cuestión (no cambian de candidatos en cada elección), estos se dedican exclusivamente al objetivo (sin que la duplicidad de cargos o responsabilidades públicas o privadas les quite tiempo o concentración), y suelen compartir experiencias vitales con los votantes (en Santa Cruz, la mayoría de los ciudadanos se ha criado en un barrio). Pero para alcanzar el objetivo a corto plazo, sólo cabe cambiar de socios (como hizo Zerolo) o presentar una moción de censura.

Medios: bajo los principios cristianos, el fin no justifica los medios; pero quienes no actúan con esos valores, utilizan cualquier fórmula para lograrlo (cainismo incluido). Aunque los partidos no sean ONG’s, deben dar ejemplo con los métodos que usan (y, por supuesto, la moción de censura es uno perfectamente válido).

Medios, estrategia y objetivos deben ser legales, lo que implica que sus protagonistas conozcan la Ley. La última modificación legislativa impide que en Santa Cruz de Tenerife (Ayuntamiento de 27 concejales con 14 en el grupo de gobierno) se produzca una moción de censura apoyada por un miembro nacionalista del gobierno municipal: si un concejal del grupo político constituido por CC-PNC-CCN (que se presentaron a las elecciones en una única candidatura) apoyara una moción de censura, en lugar de 14 votos serían necesarios 15 para que prospere; si son 2 ediles del grupo mayoritario gobernante los que la firmaran, harían falta 16 votos para cambiar al alcalde, y así sucesivamente. No es necesario ser licenciado/a en Derecho para saber esto (aunque es curioso que quienes lo son, no conozcan las medidas antitransfuguismo aprobadas para evitar las mociones de censura de este tipo).

Así que, dado que la única posibilidad de censura en Santa Cruz es que el PSOE la apoye y no la suma de los 13 ediles de la oposición más 1 de CC-PNC-CCN, el alcalde… ‘laissez-faire’

Ángel Llanos. Ex portavoz del PP en el Cabildo de Tenerife y en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife

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