Jesús Pedreira Calamita

El círculo platónico, un thriller en La Laguna. Por Jesús Pedreira Calamita

Publicar una primera novela tiene un gran mérito. Que esa primera novela además, sea un éxito, tiene que ser muy gratificante.

Ese ha sido el caso de Mariano Gambín. Abogado e historiador, se ha enfrascado de lleno en el mundo de la escritura. Su primera novela, Ira Dei, logró vender 2.000 ejemplares en sólo veinte días, cifra muy importante para Canarias, máxime teniendo en cuenta que la mayor parte de los lectores eran sólo de Tenerife.   En los meses posteriores, el boca a boca ha hecho que siga teniendo ventas constantes.

El tránsito de la práctica diaria de la abogacía, y la erudición de los libros de historia (además con Premios de investigación como el conseguido con su libro “En nombre del Rey. Los primeros gobernadores de Canarias y América”) a la autoría de una novela no debe de ser fácil.

Pero Mariano Gambín tiene una maestría indudable. Además, en un género muy poco habitual en Canarias: la novela negra. Conocimientos del entorno donde se desarrolla la trama principal no le faltan. No sólo históricos, sino que procura estudiarlos con detenimiento y cercana observación.

Los personajes principales de su primera novela, Ira Dei, vuelven a repetirse nuevamente: un exfuncionario de Hacienda, una arqueóloga, un policía y una periodista.

El lugar escogido para la trama es, nuevamente en esta segunda novela, El círculo platónico, la ciudad de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad. Es, sin embargo, un descubrimiento aún mayor que con Ira Dei:

• La Laguna, renacentista y barroca.

• La Laguna, de los conventos.

• La Laguna, de las Iglesias y de las ermitas.

• La Laguna, patrimonial.

• La Laguna, de las personas.

Mariano Gambín logra desde el primer momento con El círculo platónico lo que debe conseguir un thriller: mantenernos en tensión, en expectativa.

A través del secuestro de un importante personaje –el Nuncio de Su Santidad en España- la tensión se palpa en el ambiente. Todo transcurre en un escaso período de tiempo. Cinco horas, sólo cinco horas. Pero cinco horas largas, muy largas.

Personajes arquetipos producto de una visión cercana de la realidad. Descripción magistral del patrimonio arquitectónico y religioso. Y de todos y cada uno de los retablos y cuadros que pueblan las Iglesias, ermitas y conventos laguneros. Nos apetece acercarnos a verlos y apreciar su indudable belleza, valor y…descubrir su belleza, y sus claves.

Es curioso que el thriller ni la novela negra no hayan tenido el eco que se merece esta literatura en Canarias. Con Gambín lograremos que (re)nazca.

La prosa es ágil, rápida, directa, nítida.

La acción es múltiple. Cinco escenarios al mismo tiempo. Cinco situaciones diferentes. Cinco interconexiones para deleite del lector.

El círculo platónico contiene lo fundamental de una novela negra: el lector se inmiscuye en ella, “sufre” con la incertidumbre de la trama, desea continuar su lectura porque quiere conocer su final. En definitiva, le “devora” la situación y la resolución final.

La tensión se palpa a lo largo de la novela: tensión de las autoridades locales, -e incluso mundiales-, tensión en los investigadores, y tensión en los secuestradores. Todos quieren llegar a su desenlace –feliz, según para quien-.

La Laguna, de la mano del novelista Mariano Gambín, es una ciudad maravillosa. Majestuosa. Universal. Sagrada. Portentosa. Defensora de su patrimonio y orgullosa del mismo.

Gambín refleja también el carácter y la idiosincrasia de los laguneros.

Si con Ira Dei demostró una nueva savia de la novela negra en Canarias, con El círculo platónico el novelista tinerfeño Mariano Gambín se consagra definitivamente.

Casi lo único que parece totalmente irreal en su nueva novela, es la inauguración de la Catedral de La Laguna.

Thriller agónico. Estructura perfecta de la trama. Capítulos y conexión entre ellos sabiamente ordenada. Personajes reales, auténticos. Final distinto, atípico.

La próxima novela de Gambín “La casa Lercaro” cerrará el círculo de una trilogía.

Sólo queda esperar que otras ciudades tinerfeñas (Santa Cruz de Tenerife, por ejemplo, porqué no), sean escenarios de otras novelas del escritor tinerfeño. Disfrutaríamos leyéndolas y conoceríamos más –seguro- de su importante patrimonio.

Jesús Pedreira Calamita

Tags

Add Comment

Click here to post a comment