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POR DERECHO. La relación laboral del servicio del hogar familiar / y 2. Por Gómez Toledo Abogados

El Real Decreto que regula las condiciones en las que se debe realizar la actividad de las personas que trabajan en el servicio doméstico, establece respecto al tiempo de trabajo de estos trabajadores que la jornada máxima semanal será de cuarenta horas de trabajo efectivo debiendo fijarse el horario por acuerdo entre las partes, añadiendo que una vez terminada la jornada de trabajo el empleado no estará obligado a permanecer en el hogar familiar. Distingue también este Real Decreto entre jornada de trabajo y tiempo de presencia y en lo que se refiere a este último señala que no podrá exceder de veinte horas semanales de promedio en un mes y que la retribución no podrá ser inferior a la de las horas ordinarias. También distingue el periodo de descanso si es dentro o fuera del hogar familiar, así si el empleado descansa dentro el descanso será de diez horas y si es fuera aumenta a doce horas, estableciendo que en el caso de las diez horas se compensará en periodos de hasta cuatro semanas hasta llegar a las doce horas.

Dentro del carácter, a nuestro entender, extremadamente detallista de esta norma, se regulan cuestiones tales como el tiempo para las comidas principales que será de dos horas diarias y que no computarán como jornada de trabajo; el descanso semanal que será de treinta y seis horas y que comprenderá el día completo del domingo y la tarde del sábado o la mañana del lunes; la reducción del periodo de descanso en proporción a las horas efectivamente trabajadas cuando la prestación del servicio no sea a jornada completa; el derecho a disfrutar de las fiestas y permisos previstas en el Estatuto de los Trabajadores; las vacaciones anuales que serán de treinta días pudiendo fraccionarse en dos o más periodos pero uno de ellos será necesariamente y como mínimo de quince días; un preaviso de dos meses de la fecha de las vacaciones cuando no haya acuerdo entre las partes respecto a esta cuestión; el que solo podrán realizarse ocho horas diarias de trabajo efectivo, con una pausa de treinta minutos para las jornadas superiores a las cuatro horas y media, llegándose incluso a regular que si el trabajador menor de 18 años trabajase para varios empleadores se tendrá en cuenta las horas realizadas con cada empleador para el cómputo de esas ocho horas diarias; la prohibición de realizar horas extraordinarias ni trabajar en periodo nocturno entendiéndose este como el que transcurre entre las diez de la noche y las seis de la mañana; y la fijación del descanso entre jornadas con un mínimo de doce horas y el semanal de al menos dos días consecutivos.

Finalmente y en materia de extinción del contrato de trabajo es de destacar que establece la obligación de que el despido disciplinario se notifique por escrito y que caso de despido improcedente la indemnización será la equivalente al salario correspondiente a veinte días naturales multiplicados por el número de años de servicio con el límite de doce mensualidades.

Gómez-Toledo Abogados-Hispajuris. Área de Derecho de Laboral

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