Juan Velarde

DESDE MI ESCAÑO. Si ‘Bebes’ das el cante. Por Juan Velarde

¿Quién es Bebe? Para los no iniciados en el mundo de la música moderna o, mejor dicho, las melodías horteras, zafias y vulgares, esta señora o señorita es una cantante de origen extremeño y cuyo mayor virtud es la de soltar 20 tacos por minuto, aunque desde luego tampoco se destaca por la originalidad y la variedad de su repertorio. Está claro, a la vista de la rueda de prensa concedida hace unos días con motivo de la presentación de su último trabajo, que la educación y los buenos modales no son el punto fuerte de la artista, en una muestra clara y evidente de que ni el colegio pasó por ella ni ella tampoco parece que aprovechase bien las enseñanzas de los docentes, amén, por supuesto, de que sus padres no supieron o no pudieron dotarla de mejores maneras cuando tuviese un micrófono delante.

Esta solista, especialista en letras que rinden culto al feminismo del más rancio abolengo, a hablar del maltrato masculino (¡como si el femenino no existiera!), a incitar en sus canciones al autoplacer sexual y a otra serie de cosas menos reconfortantes, se dedicó, repito, hace sólo unos días a vituperar a la prensa especializada y sólo con el único objetivo de creerse la más machita del lugar, como si con esa apariencia ruda y rudimentaria pensara que iba a tener más respeto por parte de quienes estaban allí con el único objetivo de informar.

Lo cierto es que si Bebe quería sus cinco minutos de gloria, a fe que los logró. Su funesta intervención en la Sala Sol acabó como el rosario de la aurora, con una ensalada de insultos y lindezas varias y, por supuesto, el vídeo de la presentación de su nuevo disco es ya de los más vistos en la red, lo cual viene a demostrar que la extremeña va  a pasar a la historia como el personaje que destaca más por su lengua sucia y viperina que por su arte que, además, en confianza, canta en la misma proporción y armonía que Falete desfilando en la Pasarela Cibeles.

Me imagino que, una vez pasada toda la polvareda, la señora Bebe se verá obligada a regresar a su Extremadura natal y dedicarse, por ejemplo, a la recolecta de bellotas, oficio que posiblemente esté más a la altura de sus posibilidades que el tener un micro en la mano para decir toda una sarta de despropósitos. Y es que en este caso, haciendo el chiste fácil, Bebe no es que cante, sino que da el cante, que parece igual, pero desde luego no es lo mismo.

juanvelarde@gmail.com

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