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PSICOLOGÍA. Reconstruirse y continuar. Por José Oriol Rojas Martín

Un psiquiatra alemán, que fue encarcelado en uno de aquellos vergonzantes campos de concentración nazi decía, que las personas con las que convivió allí se podían dividir en dos grupos, las que iban a morir pronto y las que durarían hasta el final.

Decía que la principal diferencia entre unas y otras estaba en sus razones para vivir. Los que tenían que cuidar de algo o de alguien, o bien tenían una misión aún pendiente de cumplir, soportaban mucho mejor todas las penalidades que sufrían. Mientras otros, que carecían de estas motivaciones resultaban mucho más vulnerables y  acababan muriendo prematuramente.

Este psiquiatra, llamado Victor Frankl afirmaba que si los seres humanos tenemos un «por qué» podemos soportar cualquier «cómo».

Curiosamente y a pesar de todo nuestro desarrollo tecnológico estamos a merced de esa misma, obvia y simple verdad. Si tenemos un «por qué» podemos soportar muchas más dificultades que si carecemos de él. Si tenemos que acabar una investigación sobre el cáncer, o dar de comer a nuestros pequeños, nos convertimos en seres dispuestos a luchar, en animales con una responsabilidad más importante que nosotros mismos.

Por otra parte, soportar la adversidad no es algo nuevo para los seres humanos. Lo hemos hecho miles de veces a lo largo de nuestra evolución y es uno de los asuntos de los que, como especie, más sabemos. Nos hemos reconstruido después de cientos de guerras y de desastres naturales y siempre, cada vez, hemos vuelto a ponernos en pie.

Al igual que una persona arrastrada por un río, necesita algo a lo que agarrarse para recuperar el control y volver a sentirse segura, ahora necesitamos algo a lo que aferrarnos  y más que nunca, necesitamos un sueño que nos conduzca y aliente. Y es que ahora, el sueño de la sociedad mercantilista del bienestar, que fue un gran sueño alentado por la quiebra del comunismo ruso, ha demostrado su incapacidad para cumplir lo prometido. Los capitales se han divorciado de las sociedades y del bienestar de quienes lo producen y a su vez, el bienestar y la felicidad, según todo indica, miran con desconfianza al dinero.

Victor Frankl

Por tanto, y esta es la tesis que vengo a defender en este momento de desconcierto: necesitamos urgentemente encontrar una visión o un sueño. Un «por qué» que anime algún tipo de expectativa sobre el futuro y ponga en marcha la maquinaria del cambio frente a la adversidad. Un sueño que nos saque del sillón, apague la televisión y nos lance a la aventura de colonizar nuevos espacios de pensamiento, nuevas modos de organización social y le arranque a nuestra vida diaria un sentido nuevo, más enérgico, más pleno, más responsable y sobre todo más comunitario y socialmente comprometido.

Sin embargo, y contra todo sentido, los estados siguen rebañando los fondos del discurso capitalista para «esperanzar» a las poblaciones, agotando en cada actuación, en cada «rescate», la credibilidad del sistema y de sus representantes y de paso, conduciendo a las ciudadanos a este estado de escepticismo e impotencia en el que parecemos haber caído: la prisión de la falta de alternativas.

Resulta muy difícil construir un nuevo sueño capaz de vincular a todas las conciencias en estas condiciones. Y a pesar de ello, parece que no queda otra alternativa, hay que crear un nuevo ideal. Poner en pie a la utopía, para que cogida de la mano de la confianza nos empujen por caminos nuevos a crear un mundo mejor, donde vivir sea también mejor.

Es la hora de la inteligencia creadora que no aspira a enriquecerse a costa del sufrimiento de los demás y no está dispuesta a contribuir, ni hacerse cómplice del maltrato e instrumentalización humana, que parece estar en el origen del capitalismo y su fracaso.

Por todo esto y por eso, querido amigo, te invito y te reto a soñar.

www.oriolrojas.com

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7 Comentarios

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  • Ante todo, este artículo me ha hecho meditar sobre muchas aspectos de mi vida. Le agradezco al autor que nos haya dado la oportunidad de leer un trabajo tan bien pensado y con un mensaje tan claro.

  • Me ha encantado el título del artículo y la web del autor. El contenido es muy alentador porque da pautas de comportamiento y de estímulos para que el individuo viva de una forma psicológicamente sana. El análisis de la actuación de los colectividades y de sus dirigentes es harina de otro costal. Estoy completamente de acuerdo con las tesis del autor. en ese aspecto.

  • Quiero creer que estos tiempos difíciles sirvan como punto de inflexión para que despierten nuestras conciencias y seamos capaces de rechazar cualquier tipo de injusticia. Cuenten conmigo.

  • Me gusta mucho el artículo, en especial la tesis del autor. Estamos faltos de utopías, de proyectos sólidos y esperanzadores que alumbren un mundo mejor. Y también por recordarnos y reivindicar el humano derecho a soñar.

  • me encanta el articulo, siento esperanza al leerlo,como si se abriera una ventana.gracias oriol por compartir tu sabiduria

  • Un sueño;una realidad lejana, por la que luchar y un camino que recorrer hasta conseguirlo….. la búsqueda de nuevos horizontes.
    En el camino hacia nuevas metas y sueños encontraremos felicidad; tener siempre una razón para seguir adelante, y no conformarse con lo establecido por norma, nos mantiene vivos, activos mental y físicamente, además de satisfechos por el esfuerzo realizado, plenos y seguros de nosotros mismos al superar las adversidades……….