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BABILONIA EN GUAGUA. Lentillas rapidillas para cegatos profesionales. Por Gustavo Reneses

«-Abuelita, abuelita. Que lentillas más chupi llevas.

– Son para comerte mejor.»

Cibercaperucita al Blogo Feroz

En estos días antipáticamente fríos de noviembre uno se acuerda con buen tino de todos los habitantes de la Babilonia Austral y lo bien que lo tienen que estar pasando en esa primavera cuasi verano. Aquí los desterrados hijos de Eva nos preparamos para atravesar un final de otoño y largo invierno con pocas provisiones en el bolsillo pero con muchas ilusiones en el sobaco.

La Babilonia patria está revuelta hasta que tome las riendas de la misma Mariano, aunque a falta de Mariano está la Merkel o Sarkozy para llevar los destinos patrios, y si no que se lo pregunten a la prima. A la de riesgo nos referimos, esa niña caprichosa que enseguida se dispara si no le prestan atención. Aunque por lo que parece tampoco Merkel tiene ya carta blanca en el conchabado europeo. Hasta en la mismísima Moncloa (en episodios anteriores Zapatogrado) también está revueltas las cosas por la mudanza del Ex-PreZi. Por lo que parece, regresa a casa por Navidad y en la maragatería lo esperan con los brazos abiertos. O eso creen fuentes cercanas a él.

Como la cosa está cuanto menos peluda para todo mortal, la noticia amable de la semana -o del lustro bien mirado- la encontramos en la ciencia. Parece que unos señores que saben mucho de algo, han inventado unas lentillas. Hasta ahí la cosa normal, si no fuera porque las lentillas llevan inventada un par de décadas. La novedad estriba en que el nuevo modelo patentado dispone de wifi para recibir (en tó el ojo) información como pudiera ser textos, tablas o  imágenes. Vamos lo normal en cualquier ordenador. ¿Qué se puede decir a eso? Pues eso mismo que usted está pensado: Chos loco se lo botaron.

El tema es que lo de las lentillas está bien y tal… pero la verdad que meterle a uno el trabajo por los ojos, a no ser que uno sea Terminator -que no es el caso-  queda un poco como acoso laboral. Sinceramente visto lo visto, todo apunta a que nos estamos convirtiendo en Homo Friketensis; porque lo de las redes mola, pero vamos, una cosa es eso y otra llevar el cursor en todo el ojo. ¿Alguno se ha planteado como sería cruzar una calle, controlando el semáforo con un ojo, con el otro que no aparezca un error fatal de sistema y el otro corrigiendo un informe “superimportantequetecambas” para el jefe? A ver que me lié… uno, dos… tres…¿? Pues si que va a salir una cagada de trabajo.

A todas estas, ¿cómo se corrige un informe? ¿dónde está el teclado?. ¿Habrá que tocarse la córnea del otro ojo a modo de pantalla táctil? Difíciles cuestiones que todo apunta a que en pocos años caminaremos como autistas por la calle, tecleando en el vacío, viviendo en la red pero sin poder salir de ella. Que seamos capaces de debatir importantísimos temas con desconocidos por las redes sociales, pero no sepamos comunicarnos con un vecino o con un viandante de nuestras ciudades. Que tengamos pantallas de 16 millones de colores pero que seamos incapaces de distiguir la fragancia de un nardo o de una rosa. Un rebaño de elementos individuales acogidos en el falso paraguas de una sociedad creada e impuesta desde un poder oculto que todo lo dicta por Internet. La gran telaraña que nos envuelve dócilmente con los invisibles hilos del poder.

Visto así los problemas actuales parecen una minucia. ¿La prima de riesgo? Oiga de miedo, un primor verla ahí tonteando con los 500 puntos… Y si va a por los 600 mejor. Se sale la tía. Digo, la prima.

Buenos días, y por si no volvemos a vernos: Buenos días, buenas tardes y buenas noches.

Gustavo Reneses

babiloniaenguagua@gmail.com

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1 Comentario

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  • Jajajajaaaajaaja, tiempo al tiempo. -En esta época a falta de provisiones buenas son las ilusiones aunque tengan que salir del sobaco.-