Juan Velarde

DESDE MI ESCAÑO. ¿Metió la mano el del balonmano? Por Juan Velarde

El aprecio que los españoles tienen hacia la Casa Real va decayendo según van pasando los años. La institución que hace años a uno le podía parecer casi idílica se ha ido transformando en una especie de chiringuito particular donde cada quien hace lo que le sale de los mismísimos, con bodas más o menos polémicas, con viajes secretísimos del Rey Don Juan Carlos, alguno incluso en vísperas, por no decir que en pleno parto, de Leticia Ortiz. Y todo esto, evidentemente, a golpe de talonazo o de talonario, como a ustedes les guste más.

Desde luego, ni soy Jaime Peñafiel ni comparto su línea argumental, que muchas veces confunde con la aversión directa hacia la yernísima o es verdad que algo gordo se lleva cociendo desde tiempos inmemoriales en el seno de la Familia Real, concretamente en el entorno de otro cuñado, el ex jugador de balonmano Iñaki Urdangarín, esposo de Cristina de Borbón (de chocolate, por favor), y que según la Justicia está implicado en un lío de los de no te menees. Hipotéticamente, quiero dejarlo esto bien subrayado, que las demandas últimamente vuelan que da gusto, el del balonmano ha metido la mano, pero sólo hipotéticamente, cuidado.

La noticia, sin aditamentos, la ofrece un despacho de la agencia EFE. La Fiscalía Anticorrupción de Baleares afirma que el duque de Palma, Iñaki Urdangarín, y su socio Diego Torres montaron un «entramado societario» para «apoderarse» de fondos públicos y privados que recibía el Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro (menos mal) que presidieron ambos. Así consta en el escrito de diligencias dictado por el juez del caso Palma Arena, José Castro, para autorizar los registros llevados a cabo esta semana por el fiscal Anticorrupción de Baleares Pedro Horrach en empresas de Barcelona de este supuesto entramado y cuyo contenido textual publican El Periódico de Catalunya y El Mundo en su web.

Según refleja el juez en su auto, Anticorrupción investiga al duque de Palma y a Torres por supuestos delitos de falsedad documental, prevaricación, fraude a la Administración y malversación de caudales públicos en dos convenios suscritos en 2005 y 2006 entre el Govern balear, presidido entonces por Jaume Matas (PP), y el Instituto Nóos por 2,3 millones. Relata que Urdangarín entró en 2003 como administrador de esta entidad sin ánimo de lucro y al año siguiente ostentó el cargo de presidente, momento en que era gerente Torres, quien pasó a dirigirla cuando el duque de Palma dejó su presidencia en 2006.

Por supuesto, todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre lo contrario, es decir Camps, Blanco, Bono y Urdangarín, pero desde luego da que hablar este hecho, máxime porque en el Palacio de La Zarzuela deben estar que no viven y conociendo como es nuestra Justicia o, mejor dicho, nuestros jueces, las presiones para que no se deslizase el nombre del yerno han debido ser terribles, pero mucho más debe ser el monto apropiado ilegalmente para que haya salido a la luz pública su identidad. Esperaremos acontecimientos.

juanvelarde@gmail.com

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