Sin categorizar

CORTO… Y CAMBIO. Vuelven a las andadas. Por Carmen Ruano

Quienes hayan seguido las entregas de las aventuras de Sir Richard McTrain y Antoine LePlusPopuler recordarán que tras el asalto a la Presidencia del mes de mayo las huestes de ambos bandos, diezmadas y cansadas, se retiraron a sus cuarteles de invierno para iniciar una tregua y rearmarse. Pues bien, la tregua ha terminado y ahora se aprestan a combatir por la plaza del Senado, sólo que en esta ocasión hay un tercero en discordia: Aurelio El Pirenaico.

Los prolegómenos de la batalla se están desarrollando, de momento, en los despachos a donde son convocados los trovadores –término antiguo con el que se definía a los periodistas antes de la llegada de internet- con la finalidad de que hagan de voceros de los dardos envenenados que intercambian los dos bandos.

La puesta en escena es espectacular en el caso de Antoine LePlusPopuler, que se hace acompañar de todos sus consejeros en las angostas salas de reuniones con una doble intención: parecer que son muchos más y dar credibilidad a sus quejas:

-¡McTrain n’est pas un demócrata! Nos ha encajoné para minar nuestra moral.

Acto seguido, Antoine LePlusPopuler suele pasar al contraataque:

-Le consense cést moi y de los míos.

Los trovadores, no crean, no dan abasto porque con los asientos aún calientes aparecen en la misma angosta sala de reuniones los validos de Sir Richard McTrain: Charles Nap, duque de Alix y Christine Powder Toomuch. Son menos, pero el ambiente está igual de cargado.

Christine Powder Toomuch dispara primero:

-No hay consenso because no hay oposición. Ellos son una poop. Una merdé, aclara para los bilingües.

-The best iniciativas are de nosotros y de nadie más.

Después de tres cuartos de hora de perorata Christine Powder Toomuch repara en que no está sola.

-Ejem, please, sorry, ¿Charles are you decir algo?

El duque de Alix, sobresaltado, despierta de su ensimismamiento.

-Of corse, Christine. La oposición es una poop.

-Thanks. ¿Alguna cuestion más?

Ambos se levantan y se dirigen a la puerta. Por el camino, Christine Powder Toomuch le pregunta extrañada a Charles Nap, duque de Alix:

-¿Has to view a Aurelio El Pirenaico?

-No, responde Charles. Ahora que lo dices…

Una carcajada siniestra retumba en ese momento en una sala anexa, donde Antoine LePlusPopuler aguardaba escondido.

-¡Ahora!, gritó.

En ese momento una figura pustulenta se abalanzó sobre los validos de McTrain.

-¡Aaaaaaaaaahhhhhhhhh!, gritó Christine Powder Toomuch abalanzándose sobre Charles Nap, que quedó cubierto de los powder.

-¡Jajajajaaaaa!, reía eufórico Antoine LePlusPopuler. Voilá nuestro fichaje: Nacho Le Bâtard. Ya le suis presenté a El Pirenaico, ja, ja, ja….

Christine y Charles pusieron pies en polvorosa. Casi sin resuello, Christine Powder Toomuch aún pudo exclamar:

-¡My God! Hay que contárselo rápido a Sir Richard.

Charles no contestó. Aún estaba enyugado con los powder, pero asintió con la cabeza.

cruanovillalba@gmail.com

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario