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CORTO… Y CAMBIO. Teoría de la concatenación de sucesos desgraciados. Por Carmen Ruano

Manuel León, director del Servicio Canario de Empleo –esto último, lo del empleo, no deja de ser una metáfora subyacente- dijo ayer a los periodistas que las cifras del paro “no deben valorarse como catastrofistas”, pese a que el desempleo ha vuelto a incrementarse en el Archipiélago y ya tenemos 258.264 personas sin ocupación en las Islas. Ya sé que ustedes, al igual que yo, habrán reaccionado de forma atolondrada al conocer los datos, se habrán llevado las manos a la cabeza y habrán exclamado “¡pero esto es una catástrofe!”. Pues no.

En todo caso puede ser un hecho histórico, según Manuel León, que ayer nos abrió los ojos y nos explicó que octubre es un mes chungo, donde se suele incrementar el desempleo. Con contumacia, además. Podría ser también un mes festivo, como de fin de curso, porque se acaban los convenios y cursos de escuelas-taller y el personal que acudió con la intención de formarse para encontrar un curro vuelve a las filas del paro, de donde había salido vayan ustedes a saber con qué oscuras intenciones. Y a todo ello hay que sumarle ‘lo’ de Grecia que, no me pregunten por qué, ha influido en un descenso en las expectativas de contratación. Conozco gente que se quiere ir a trabajar a Alemania, pero para intentar buscarse un empleo en Grecia hay que estar loco o ser un vago.

Llegado este punto tendrán claro que el incremento del desempleo obedece a la concatenación de sucesos desgraciados ajenos al Servicio Canario de Empleo, empezando por un octubre malévolo y terminando con una Grecia inconsciente, todo lo cual no constituye una catástrofe, sino un acontecimiento singular que deberíamos celebrar, especialmente si nos atenemos a un dato que habrá pasado desapercibido para todos ustedes: tenemos 2.009 parados menos que el año pasado. Dos mil almas que vayan ustedes a saber si a) se han borrado de la lista del paro, b) han pasado a mejor vida, c) se han muerto de hambre, d) han emigrado o e) forman parte de los coros que recorren las Islas cantando con alborozo loas que enaltecen a Manuel León, el hombre que convirtió una catástrofe en un acontecimiento gozoso. ¡Aleluya! El paro sube, ¡aleluya!

cruanovillalba@gmail.com

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