Sin categorizar

AULLIDOS. 28 de octubre de 2011

El ‘Ramón Margalef’ se calienta. Oficialmente se ha dicho que el buque oceanográfico ‘Ramón Magalef’ abandonaba La Restinga para ir Hacia la zona de El Golfo, en El Hierro, porque las aguas estaban demasiado turbias, pero el tremor, es decir la rumorología, apunta a otra causa para justificar el desplazamiento del barco. Cuentan que el sistema de refrigeración no funciona todo lo bien que esperaban y debido a la temperatura del mar, ha tenido que salir escopetado hacia aguas más frescas para evitar males mayores…

 

Pues sí que estamos bien. La gestión de la crisis sísmica en El Hierro empieza a evidenciar algunos fallos más que criticables, y eso que dicen que el fenómeno volcánico está siendo vigilado las 24 horas del día y con los ojos bien abiertos. Ayer, sin ir más lejos, María José Blanco, del IGN, aseguraba que no saben a qué se debe el aumento de seísmos en La Frontera y que hay que esperar unos días. Vale. Y añadió que los científicos no saben si ha habido deformación en La Frontera, porque la estación HI04, que está en la zona del Pozo de la Salud, no se halla operativa. ¿Vale? Pues si éste es el rigor con que se hacen las cosas, Dios nos coja confesados.

 

Más lapsus. Ya que estamos incordiando con el volcán herreños, nos preguntamos por qué el IGN no refleja en los mapas, por lo general, los sismos cuyos epicentros están en tierra o próximos a las poblaciones.  ¿Para no alarmar? ¿Saben que hay una cosa que se llama internet y que todo el mundo anda pegado a la información del IGN y que saben lo que ocurren y se pregunta por qué se omiten los datos? Ay, cuándo aprenderemos que la gente es mayorcita y sabe cómo comportarse en todos los casos. Y por cierto, más de una semana han estado desconectadas las señales sísmicas de La Palma en las que, una vez repuestas, se ha detectado el tremor herreño que ayer, tras el sismo de 3,1 grados se incrementó de forma notable para volver luego a apaciguarse.

 

Los malos modos de Alpidio. El presidente del Cabildo herreño, a quien por cierto en algunos foros llaman Perfidio Armas por aquello de la moción de censura, ha hecho gala de un talante democrático algo deteriorado, y eso que, como quien dice, acaba de llegar a la política. Alpidio ha intentado que su antecesora en el cargo, Belén Allende, pusiera tierra de por medio no concediéndole la excedencia remunerada a la que tiene derecho por ser funcionara de la corporación insular. Al final ha tenido que claudicar porque Belén sí se la concedió, como establece la ley, a los portavoces del PP y del PSOE en el Cabildo y no era cosa de meterse en más berenjenales, que con la censura y la erupción ya tiene tema para andar entretenido.

1 Comentario

Clic aquí para publicar un comentario