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AULLIDOS. 19 de octubre de 2011

En huelga de hambre se solucionan los problemas. Como cunda el ejemplo, medio país se nos va a poner en ayuno forzoso, pero a veces no hay más remedio que tomar decisiones drásticas, sobre todo cuando la Administración Pública le toma el pelo al ciudadano. Ya les contábamos ayer que dos mujeres llevaban cinco días en huelga de hambre porque la desidia municipal del Ayuntamiento de El Rosario dejó sus viviendas sin suministro eléctrico. Bien, pues ayer mismo, a las ocho y media de la mañana, después de que la protesta llegara a los medios de comunicación, un concejal se personó en la puerta y acompañó a dos de los familiares a la sede de Unelco para resolver la cuestión. A las diez y media, por fin, se firmaba el contrato para restablecer el servicio, pero aún siguieron sin luz unas cuantas horas más…

 

¡Y empiezan las obras! No fue hasta cerca de las dos de la tarde cuando se presentaron los operarios de Unelco para hacer efectivo el suministro, momento en el que, por fin, las dos mujeres pusieron fin al ayuno de casi seis días. Tras pasar por el centro de salud, hacerles un reconocimiento y volver a casa para restablecerse, a las mujeres aún les aguardaba otra sorpresa: las obras que no había hecho el Ayuntamiento del Rosario, y que llevaban cinco años reclamando con insistencia, ¡acababan de empezar! A lo mejor a los chicos del 15M les interesa tomar nota de esta forma de protesta.

 

Y un agradecimiento… Las dos ¡huelguistas’, a pesar de todo, han tenido palabras de agradecimiento para el concejal que, en última instancia arregló el desaguisado que había organizado su cimpañera de corporación Ana Lupe Mora, a la que responsabilizan de lo ocurrido. Pero sobre todo, agradecen ambas que se acercara una señora, a la que no conocían, y les regalara unos sobres de un producto que, les dijo, les ayudaría a reducir las secuelas de la huelga de hambre. Y así fue. Ya están en casa, con luz y reponiéndose.

 

Un (mal) médico de urgencias del HUC que está hasta los mismísimos. Ayer fuimos testigos de cómo un médico de urgencias del Hospital Universitario de Canarias les espetaba a los familiares de un paciente ingresado en su área, que «estaba hasta los mismísimos [cojones] de los familiares de los pacientes y de sus malas experiencias en otros hospitales«. El galeno mal encarado intentaba por todos los medios derivar a un paciente a una de las clínicas de Hospiten en Puerto de la Cruz. Ante la negativa de los familiares, y del resto de familiares de otros enfermos a los que se les hizo el mismo ofrecimiento e igualmente rechazaron, el médico destapó la caja de los truenos y acusó a la esposa y a la hija que acompañaban al enfermo de ser las responsables directas de que nuestro hombre tuviera que atender a otros enfermos en los pasillos y de «estar jugando con la vida de todos ellos«. «Ustedes lo que quieren es que les demos a su familiar un té, un café con leche, un desayuno y luego para casita«, continuó su perorata el disparatado doctor, ante el estupor de todos los presentes en la sala.

 

¿Ni una cama en hospitalaria en todo Tenerife, salvo en Hospiten? Sin entrar a valorar esta pregunta, que daría para todo un tratado de periodismo-ficción, nuestra duda es el interés de este médico de urgencias del HUC (nada que ver con el resto de profesionales de ese área, con un opinión muy formada sobre este sujeto, tras escuchar a otros médicos) en crear un cargo de conciencia a las personas que no desean que su familiar ingresado en urgencias sea derivado a un hospital en Puerto de la Cruz, siendo de Santa Úrsula o de La Laguna, como otro de los ingresados que allí había y que igualmente rechazó la excursión sanitaria que le proponía el susodicho. Al final, para éste último paciente se encontró cama en un centro privado de la capital (y no del citado grupo hospitalario), gracias al buen hacer de las personas que en el HUC se ocupan de los traslados. Finalmente el médico de los discursos demagógicos fue el protagonista de la pertinente reclamación oficial ante la Consejería de Sanidad, que los familiares le rellenaron. Parece que nuestro doctor no se ha enterado que la crisis es para todos y que las carencias crean tensión; pero de eso a acusar a una mujer mayor de ser la culpable directa de que alguien pierda la vida en un pasillo dista un abismo.

1 Comentario

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  • Yo estoy en el mismo caso, pero en vez de ponerme en huelga de hambre como me gusta mucho la comida opté por ir al juzgado. Como el muy hijo… no tiene que pagar él de su bolsillo sino que es del dinero de los contribuyentes y, ésto es bueno que éstos lo sepan a donde va a parar su dinero( para pagar los caprichos injustos de éste dictador irresponsable);pero no es él sólo, sino también los que le rodean que le dicen que haga ésto y lo otro y él cede.
    Yo tengo un caso en ese ayuntamiento que clama el cielo. En ese ayuntamiento, deberían de dejar vacante el puesto desde el máximo mandatario hasta el menos cualificado; que vaya sanidad y fumigue todos los rincones de ese ayuntamiento, haber si de una vez por todas, entra savia nueva y respetan los legítimos derechos de los ciudadanos.