Gastronomía SOCIEDAD

EL ZURRÓN DE LOS POSTRES. Soufflé de Gofio. Por Irmina Díaz-Frois Martín

Tenía ganas de innovar. Hice este soufflé con gofio para rendir tributo a este alimento canario que en épocas de hambruna ayudó a tanta gente.

 

 

 

 

INGREDIENTES

40 gr. de mantequilla,
50 gr. de gofio,
200 ml. de leche,
una vaina de vainilla o unas gotitas de esencia,
4 huevos, 8
0 gr. de azúcar glas.
Mantequilla,
galletas (tipo disgestive) molidas y
azúcar para untar los moldes.
Gofio y azúcar glas para poner por encima.

PREPARACIÓN

Se precalienta el horno a 200- 220º C.
Se untan los moldes para suflés con mantequilla fluida. Se espolvorean primero con migas de galletas y después con azúcar. Se eliminan los restos que sobran de la galleta y el azúcar.

Se cuece en un caldero la leche con la rama de vainilla abierta a lo largo o la esencia.

En otro caldero, se derrite la mantequilla y se mezcla con el gofio. Se bate inmediatamente con la leche de vainilla caliente. Se bate bien hasta que se disuelva el gofio. Luego se mezcla con cuidado las yemas. Se remueve hasta que la masa se haya ligado. Debe quedar como una bechamel ligera.

En un bol se ponen las claras y se echa de una vez el azúcar glas. Se baten hasta que estén firmes pero cremosas. Se echa con cuidado a la masa básica. Se rellenan los moldes, preparados previamente. Hay que procurar que la masa quede a 1 cm del borde.

Los moldes se ponen en un recipiente que tenga agua hirviendo que cubra hasta la mitad de la altura de los moldes (al baño María).

Se ponen al horno durante 30-40 minutos.

Una vez cocidos se espolvorea con azúcar glas y gofio por encima, se sirven inmediatamente.

Uhmmmm…… está buenísimo… con ese saborsito a gofio.

Para saber más: http://www.elzurrondelospostres.com

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1 Comentario

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  • No sólo hay que considerar el gofio como alimento en épocas de hambruna, querida Irmina. Sus valores trascienden los momentos más difíciles. Sus cualidades nutritivas y su condición de alimento básico de los antiguos pobladores de las Islas nos debería bastar para elevarlo a la categoría de mito. Al margen de estas apreciaciones que vienen de la entraña, valoro y elogio tu soufflé por la incorporación del «ahoren» y la pinta que tiene… ¡Ummmmmmm!