Juan Velarde

DESDE MI ESCAÑO. Cuando a ETA le echaban almíbar. Por Juan Velarde

Llamar a las cosas por su nombre le ha supuesto un duro correctivo en Twitter a laSexta. Hay cosas que en España no cambian y la cuestión del terrorismo resulta muy sensible como para tener una postura rompedora. Pocas son las voces que desde las tribunas mediáticas se alzan con claridad en contra de las alimañas de ETA, especialmente si hablamos de medios de la izquierda. Por eso, la decisión de los servicios informativos de la cadena de Roures de retocar el sello peculiar de los etarras y ponerle alrededor Banda de Asesinos en vez de su denominación original Euskadi Ta Astakatasuna (País Vasco y Libertad) no es que haya sido valiente, sino un paso decisivo para dejarnos de medias tintas y de paños calientes, aunque haya cavernícolas en las redes sociales a los que no les guste esta claridad.

laSexta ha tenido el coraje suficiente como para romper una norma no escrita, aquella en la que hablar de ETA había que evitarlo en la medida de lo posible y, sobre todo, tratar de presentar a estos sanguinarios como personas que en realidad buscaban una salida negociada para la paz. ¿Cuántas ocasiones no ha habido a lo largo de los últimos años en la que se nos ha querido hacer un cuento dulce y delicado sobre el proceso de paz y la comparación con lo acaecido en Irlanda del Norte? ¡Pero si es que le han dado cancha hasta el cansancio a un tipo como Gerry Adams, uno de los asesinos más sangrientos de Belfast!

A mí, sinceramente, me sigue preocupando esta manipulación de la realidad. Los hechos son los que son y laSexta ha atinado claramente en arrojar luz sobre lo que era una oscuridad manifiesta. Es verdad que a quienes están acostumbrados a vivir en la penumbra se quejen del potente haz de luz y se reviren contra quienes hablan sin tapujos. Tachar de maquilladores de la realidad a los responsables de los informativos de laSexta es, como poco, para que alguien se lo haga mirar.

Manipulaciones han sido y son las que tenemos que soportar a diario cuando se nos quiere hacer ver que en Euskadi no pasa nada, que Bildu no es ETA, que los proetarras no han vuelto a tomar el control de las corporaciones, que Otegie es un hombre de paz al que sólo le pueden los excesos epistolares en los periódicos. Los vascos de bien han tenido que aguantar el clásico latiguillo cada vez que les mataban a un familiar, a un amigo o a un vecino de que «algo habrán hecho». Determinadas autoridades eclesiásticas, comenzando por monseñor Setién, han tirado siempre por el perdón eterno para los asesinos y no para las víctimas. O, peor aún, se ha equiparado a muertos con presos etarras.

Esa y no otra ha sido la supuesta ‘normalidad’ en el País Vasco. ¿Qué laSexta ha manipulado el sello de ETA? Poco me parece, la verdad. Han sido décadas de auténtica barbarie informativa, de oscurantismo exacerbado, para que ahora vengan cuatro tuiteros a enmendarle la plana a Helena Resano. ¡Qué se vayan por donde amargan los pepinos o las bombas lapas!

juanvelarde@gmail.com

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