Juan Velarde

DESDE MI ESCAÑO. La crisis la provocó Franco, ¡cómo no! Por Juan Velarde

Hay gente que está anquilosada en el más rancio de los pasados y uno de ellos es Sami Nair, director del Centro Mediterráneo Andalusí (CMA) de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Este caballero se lució en el programa La Trapera, en Radio San Borondón, al dar supuestamente con la clave de la rémora social que tiene España. Para este pseudointelectual, «resulta increíble que en España haya partidos que defiendan a la dictadura de Franco, como es el caso del Partido Popular, cuya cúpula directiva no ha condenado al régimen franquista pese a que se considera un partido demócrata». Y el tipo se queda tan ancho, como si hubiese descubierto la pólvora.

Resulta curioso que cada vez que se vislumbra en este nuestro país un triunfo de los conservadores, salen desatados determinados popes de la zurda a desenterrar de lo más hondo de los túmulos los pocos huesos que deben quedar del Generalísimo. Franco sigue siendo un tema recurrente, un argumento de autoridad que pareciera tener su eficacia probada, como el insecticida, para hacer huir a las masas falangistas.

Estoy plenamente convencido de que el señor Nair se ha contaminado de los preceptos del 15-M, de Hessel y demás patulea de indignados que, ante una izquierda que no da una a derechas, valga la ironía, se suma a la tesis simplona del ‘no nos representan’, pero, curiosamente, la culpa de la crisis española, europea, mundial y hasta sideral la tuvo, la tiene y la tendrá la derecha, esa extrema derecha como tanto gustan calificar.

Y es que este sujeto se agarra como una lapa a otra de las tesis falaces, la de que no existe alternativa ante una izquierda agotada y que se ha demostrado incapaz. Entiende este director que la crisis del Estado social y la destrucción del estado de bienestar no deviene solamente de la tremenda ofensiva del ultra liberalismo de estos últimos 25 años, sino también del hecho de que la izquierda tradicional se adaptó a ese liberalismo y en lugar de afrontarlo y proponer una alternativa, en realidad aceptó las reglas del juego de ese sistema. Es decir, que la culpa no es de la izquierda per se, sino de un sistema que, fíjate tú, malevolamente ha perpetuado el conservadurismo más carca y antiguo.

Por supuesto, cómo no, al final la solución a todos nuestro males, ese bálsamo de fierabrás que precisamos es la renovación de la izquierda para que sea realmente una alternativa al sistema que está destrozando los derechos de la ciudadanía. Es decir, Sami Nair, como el resto de indignados, ha emprendido la llamada senda circular que, de uno u otro modo, es acabar el razonamiento justo en el mismo punto en el que empezó. O sea, derecha reaccionaria, intolerante, burbuja inmobialiaria. Paradójicamente, sorprender observar la amnesia brutal que sufren estos personajes cuando hay que hablar de los recortes sociales de Zapatero. Entonces no son tijeretazos de la zurda, sino medidas urgentes y extraordinarias para tapar los males de la derecha y así podemos llevar la concatenación de falacias hasta el infinito y más allá.

juanvelarde@gmail.com

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1 Comentario

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  • Señor Velarde, puesto a elegir entre sus análisis y los de este polítólogo al que usted se refiere en términos de «indignado» o «director, me quedo sin duda, por el momento, con los del segundo. Quizá dentro de unos siglos, cuando su contribución a la ciencia política, la filosofía y la sociología haya llegado aunque sea a la suela del zapato de la de Naïr, quizá entonces me replantee mi elección.

    Un saludo cordial.