Salvador García

PESPUNTE CON DEDAL. Del pacto por la noche a la noche en blanco. Por Salvador García

A finales de los años 90 del pasado siglo, fue imponiéndose la moda de una vida nocturna muy agitada. Los usos o hábitos sociales, principalmente entre la gente joven, empezaron a ser otros: utilización de la calle como núcleo de reunión y diversión, megafonía desde cualquier vehículo con capota abierta, consumo fácil e irracional de alcohol (botellón) y gamberrismo posterior (a veces, vandalismo) rompiendo mobiliario urbano y dañando jardines, abusando del grafiti, pequeñas carreras de coches y alteración del descanso nocturno.

La situación tendía a complicarse, naturalmente. Y más en una ciudad como el Puerto de la Cruz, habituada todos los fines de semana a ser receptora de gente de toda condición social y de todas las edades que intentaba prolongar el ambiente y la animación que la caracterizó desde la eclosión turística.

Los problemas demandaban una solución. Y fue en el mandato municipal 1995-99 -recordado por muchos motivos- cuando tomamos la iniciativa y avanzamos desde el consistorio la idea de un Pacto por la noche, concebido, sobre todo, para compatibilizar el derecho a la diversión o al ocio con el derecho al descanso. Ni siquiera fue admitida a trámite por los restos de aquel resquebrajado y accidentado gobierno de CC y PP.

En el mandato siguiente, ya en la alcaldía, retomamos el asunto para impulsarlo. Al rescatar su tratamiento en el consistorio, se puede comprobar que la idea no era descabellada y que contenía, de facto, los antecedentes de la reciente realización de una denominada Noche en blanco que, promovida por la concejalía de Comercio y Desarrollo Económico del Ayuntamiento portuense, seguía la estela de iniciativas similares que cosecharon notable éxito, en La Laguna, sin ir más lejos.

Reproducimos el acta de la sesión del pleno de la corporación de 16 de septiembre de 1999, durante la cual fue debatido aquel intento de involucrar a instituciones, organismo y agentes sociales en una fórmula participativa, válida para conciliar legítimas aspiraciones sociales y para proporcionar al Puerto de la Cruz una alternativa de ocio que distinguiera aún más su oferta.

Dice así:

“A lo largo de los últimos tiempos, se viene produciendo en la ciudad un fenómeno aparentemente paradójico: su carácter eminentemente turístico comporta una amplia oferta de atracciones, servicios, ocio y hasta usos o hábitos sociales –la tradición de una animada vida nocturna, por ejemplo- que colisiona con las exigencias de tranquilidad o reposo que demandan no sólo los visitantes sino la población habitualmente residente.

La situación se agrava por momentos pero tiene alternativas. Se trataría de hacer efectiva la premisa de compatibilizar el derecho a la diversión y al trabajo con el derecho al descanso. En efecto, así como la parte del sector servicios directamente vinculada a ese aspecto concreto de la realidad local derivado de su principal sector productivo ha expresado su preocupación por la recesión advertida, agentes sociales y numerosos vecinos han manifestado también su malestar por las consecuencias de incumplimiento de normativas o deformaciones de las maneras de jolgorio y asueto. Acaso sean esta últimas, precisamente, las que mayor desazón generan en todos los ámbitos.

En un sencillo diagnóstico de la realidad, parece más que contrastado que las molestias que se ocasionen a ciudadanos que habitan en las proximidades de establecimientos que funcionan habitualmente en horarios nocturnos, la potencia indiscriminada de volúmenes musicales que produce una auténtica contaminación acústica, los consiguientes escándalos en los exteriores, la proliferación de otros tipos de ruidos referidos a la circulación rodada, el despacho y consumo incontrolado de bebidas, las conductas y nuevas costumbres de jóvenes a menudo poco respetuosas con el civismo y la insatisfacción que han producido tanto los contenidos como la aplicación de la vigente Ley 1/1998 de Régimen Jurídico de los Espectáculos Públicos y Actividades Clasificadas son factores que conjugan con evidentes perjuicios para todas las partes.

Es respetable la idea de que el Puerto de la Cruz recupere su animación nocturna como estimulante de su principal actividad productiva que afronta, como se sabe, algunas transformaciones fruto de la evolución de los mercados y de la propia competitividad del sector turístico. Pero no es menos importante la necesidad de preservar señas de identidad que tienen que ver con la inveterada hospitalidad del municipio, tales como el sosiego, el respeto y la tolerancia, que se han convertido en el mejor aval de su calidad y de su condición de destino turístico diferenciado.

Se trata, pues, de hacer un ejercicio de imaginación y de generosidad para alumbrar, entre todos, las alternativas a las que anteriormente se hizo alusión. No hay recetas ni prescripciones milagrosas. Planteados los objetivos, procede exponer ideas, procesarlas y debatirlas hasta plasmarlas en unas reglas coordenadas que, asumidas por todos, sean respetadas y posibiliten un desarrollo armónico que responda, además, a los nuevos códigos o patrones que la sociedad misma va configurando.

Se sugiere, en definitiva, un “Pacto por la noche portuense”, que renueve o incentive sus valores, al tiempo que resuelva los principales problemas que vienen sucediéndose, consecuencia de vacíos, abusos, incumplimientos o carencia de recursos eficaces.
El Grupo Municipal Socialista ya lo promovió durante el mandato anterior pero su iniciativa ni siquiera fue tramitada. Con la idea sintonizaron organizaciones de otras localidades. Naturalmente, ese “Pacto” no cristalizará si no media participación tan activa como extensa. Se trata de involucrar a cuantos estamentos, organismos y agentes sociales reflejen una indubitada voluntad de querer afrontar con rigor y realismo una de las situaciones con las que conviven y que no se solucionará ni con parches ni provisionalidades. Todos tienen algo que decir y todos son válidos para llegar a una solución satisfactoria. El “Pacto” ni es restrictivo ni va contra nadie.

En consecuencia, se propone que el pleno adopte acuerdo del siguiente tenor:

“Promover la convocatoria de una denominada “Mesa del pacto por la noche portuense” que, con el concurso de la Administración, cuerpos de seguridad, entidades, organizaciones políticas, económicas y sociales, debata –en los términos que ella misma establezca- la realidad de la vida nocturna del municipio y concluya las medidas más beneficiosas para su desarrollo.”

«Después de un extenso debate, el Excmo Ayuntamiento Pleno, estimando dictamen emitido por la Comisión Informativa de Régimen Interior, Transporte, Patrimonio y Administración General, acordó, por mayoría, su aprobación en los mismos términos en que viene redactada. Votaron a favor del dictamen y consiguientemente, en sentido de que se estimara la Propuesta, los 11 concejales del Grupo Municipal del PSOE. Se abstuvieron los 7 concejales presentes del Grupo de Coalición Canaria y los 2 concejales del Partido Popular integrados en el Grupo Mixto».

Debate. «En el amplio debate que precedió a la votación, el Sr. Alcalde Don Salvador García Llanos (PSOE), en nombre de su Grupo, hizo, inicialmente, una exposición y justificación de la Propuesta en la que puso de manifiesto que de lo que se trataba era de alcanzar el resultado más satisfactorio en orden a corregir aquellas situaciones que caracterizaban la vida nocturna local; una vida nocturna que tuvo sus valores, que fue una de sus señas de identidad en el principal sector productivo y en la propia convivencia del municipio y que, por las razones que fueren, se ha deteriorado a lo largo de los últimos tiempos. Esto obliga –dijo– a tomar la iniciativa so pena de que el actual status pueda agravarse y de que los problemas se empantanen y no terminen de solucionarse.

La iniciativa –expuso– arranca de una premisa muy clara: la de intentar compatibilizar el derecho al descanso con el derecho al trabajo y con el derecho a la diversión. El Pacto no iría contra nadie. Lo que se pretende es sentar en una mesa a cuantas personas y a cuantas representaciones tengan algo que decir respecto a este asunto. En sí misma, es una iniciativa virtual, es un primer paso para intentar avanzar en la solución de los problemas. Lo que pretendemos, con la iniciativa, es el concurso de todos, sin que nadie quede excluido, especialmente de aquellos estamentos y agentes sociales que más directamente padecen los efectos de estos problemas, que es necesario atajar.

Le siguió en el uso de la palabra el Portavoz del Grupo de Coalición Canaria Don Marcos Brito Gutiérrez. Lo que se propone –dijo– me parece que es pretender la “cuadratura del círculo”. No sólo es difícil sino imposible de lograr. Esta Propuesta, a nuestro juicio, es una propuesta para cuando uno está en la oposición pero no cuando se está en el gobierno. La Alcaldía podía haber promovido la convocatoria sin tener que traer el asunto al Pleno.

No estamos de acuerdo –indicó en otro apartado de su exposición– con algunas apreciaciones que se hacen en la exposición de motivos de la Propuesta. En concreto en el apartado en que se dice “… agentes sociales y numerosos vecinos han manifestado, también, su malestar por las consecuencias de incumplimientos de normativas o deformaciones de las maneras de jolgorio y asueto“. Nosotros, los que tenemos responsabilidades de gobierno, no podemos expresar esos términos. No podemos hablar de “incumplimientos de normativas” ni de “deformaciones de las maneras de jolgorio y asueto”. Los incumplimientos lo serán por imposibilidad de que se pueda cumplir la normativa por falta de medios. Las deformaciones vienen de los que no cumplen. Hay una gran mayoría que sí cumplen con las normas de no molestar a otros. Nuestra postura debe de estar en el equilibrio. Es necesario lograr que el Puerto de la Cruz sea una ciudad tranquilla pero en la que también la juventud se pueda divertir, que no se convierta en un “cementerio”. Hay que armonizar ambas cosas y, en una nuestra opinión, con la creación de la Mesa propuesta es casi imposible conseguirlo. Tampoco estamos de acuerdo –agregó- con la frase “… el despacho y consumo incontrolado de bebidas, las conductas y nuevas costumbres de jóvenes a menudo poco respetuosas con el civismo…”. Eso habría que matizarlo porque ahí se mete en el mismo saco a todos los jóvenes. Nosotros no nos vamos a oponer a nada dado que todo lo que sea beneficioso para la ciudad y conciliar intereses nos parece bien. Lo que sucede es que nuestras posiciones son diferentes. Nosotros consideramos que por medio de un pacto no se va a conseguir. Se va a conseguir si se exige el cumplimiento de la legalidad y para lograrlo lo que tenemos que hacer es que poner muchos más medios. Nunca podemos estar fuera de la legalidad.

Para ello hay que establecer una inspección. Hay que concretar los establecimientos que están produciendo el daño Hay que hacer cumplir la Ley de Espectáculos y toda la demás normativa. Eso, en sí, es complicado y, por eso, hay que disponer de medios. Nosotros vamos a apoyar, en ese sentido, al Alcalde y al Gobierno Municipal. Lo apoyaremos, incluso, en reclamar más efectivos del Cuerpo General de Policía para que realicen servicios por la noche y a pié. No podemos esperar al “Pacto por la Noche” y no tomar las medidas necesarias. Estamos con el espíritu de la Propuesta, no nos vamos a oponer a ella pero creemos que no va a resolver nada. Con un agente de la autoridad no se va a pactar nada. El agente de la autoridad tiene que exigir cumplimiento de la norma.

A continuación, intervino, en el debate, el Portavoz del Grupo Mixto Don Luis Gómez Pérez (PP). Manifestó que había una normativa contenida en la Ley 1/1998 de Régimen Jurídico de los Espectáculos Públicos y Actividades Clasificadas que había que aplicar. Con los pactos que se proponen –dijo– lo que estamos haciendo es cerrar los ojos ante la realidad que tenemos, cual es la de que existe un incumplimiento. Estamos tapando una serie de cosas por la creencia de que de actuar se iría en perjuicio de los empresarios. Antes al contrario. Hay muchos empresarios cuyos establecimientos reúnen las debidas condiciones y algunos otros que no. Esto último nos preocupa porque va en detrimento de la calidad de vida de los portuenses. La normativa –recalcó– hay que aplicarla. Para ello tenemos que tener unas bases. Este Ayuntamiento tiene un personal bastante amplio y competente pero hay áreas que están completamente desproporcionadas en relación con otras. Desde que está la Ley en vigor, se han extendido más de 300 denuncias por parte de la Policía Municipal sin que, por las razones que fuere, se hayan resuelto. El Ayuntamiento tiene que resolver obligatoriamente y no lo está haciendo, está dejando de actuar. El Alcalde tiene que tomar medidas al respecto, no puede hacer dejación de sus funciones. La normativa, diariamente, se está incumpliendo. Nosotros no vemos claro lo del “Pacto por la Noche” que se nos propone. A nuestro juicio sería entrar en un círculo vicioso. Estaríamos discutiendo los cuatro años del mandato y, al final, no sacaríamos nada en claro. Insisto en que hemos de cumplir la normativa contenida en la Ley de Espectáculos. Si no lo hacemos cada día vamos a tener un turismo de peor calidad e inseguridad para nuestros hijos y para nuestros visitantes y estaremos dando una mala imagen del Puerto de la Cruz. Lo mismo cabe decir de la venta ambulante. El Alcalde va a tener todo el apoyo de nuestro Grupo Nosotros lo que queremos es eficacia, eficacia y eficacia. Todo lo demás es delegar responsabilidades, lo que, al final, va en perjuicio de todos.

Hay empeños en los que merece la pena concentrar energías –les replicó el Sr. Alcalde. El hecho de que esta iniciativa venga cuando nuestro grupo está gobernando y antes la presentó estando en la oposición, es la prueba de que queremos gobernar con ánimo participativo, con voluntad de consensuar los temas, sobre todo cuando los problemas tienen una gran extensión y son comunes. Todos son validos para aportar alguna solución o alguna alternativa. Lo que es válido en la oposición anteriormente también es necesariamente válido cuando se está en el gobierno. Lo que hacemos ahora es ser coherentes, ser consecuentes con lo que anteriormente habíamos predicado.

Estamos –continuó diciendo– ante un problema de códigos sociales, de hábitos de comportamiento. Cuando se producen nuevas situaciones es necesario, de alguna manera, intentar adaptarse a ellas o incluso corregirlas, no con ánimo paternalista sino simplemente intentando saber que, cuando esos comportamientos generan un problema, lo lógico es adoptar una solución. Hay un fenómeno al que es necesario dar algún tipo de respuesta, encontrar alternativas. Creemos que, por medio de un pacto, se pueden conseguir resultados positivos, sobre todo si somos capaces de extender o multiplicar la sensibilidad de todas aquellas partes que, de alguna parte, por activa o por pasiva, se están quejando, desde los propios Cuerpos de Seguridad hasta los propios empresarios que ven demasiada rigidez en la exigencia del cumplimiento de los horarios. Entendemos que es necesario afrontar todos estos problemas en un debate. No es necesario alargarlo en el tiempo. No pretendemos que esa Mesa esté permanentemente reunida durante los cuatro años del mandato. Casi con dos reuniones bastaría para alcanzar acuerdos y, a partir de ahí, empezar a aplicarlos. Para ello, en eso estoy de acuerdo, es necesario contar con más medios y racionalizar la contratación de nuevo personal. Por supuesto, nuestra voluntad, desde el punto de vista político, es la de que se cumpla la ley en todos los sentidos dentro de los márgenes de flexibilidad, dentro de los márgenes de circunstancias que puedan limitar o condicionar ese cumplimiento. Justamente una de las razones que inspiró nuestra iniciativa es el cumplimiento de la ley. En la línea de actuación que proponemos queremos, como elementos de trabajo y de debate, redactar nuevas ordenanzas basadas en las herramientas que proporciona la Ley 1/1998 y remitirlas a las Comunidades de Propietarios, a las Organizaciones Empresariales y a los establecimientos turísticos».

Contenidos de la iniciativa. A pesar del escaso entusiasmo que despertó la convocatoria, lo cierto fue que el gobierno municipal de entonces llevó a la práctica algunas iniciativas que nacieron con propósito de continuidad: durante una temporada, las canchas deportivas estuvieron abiertas los fines de semana; incluso acogieron alguna competición doméstica. En varias ocasiones, en horario de tarde-noche, el complejo turístico “Costa Martiánez” reunió juegos de mesa -¡quién lo iba a decir: anticipo del actual casino de juego!-, actuaciones musicales y cuentacuentos.

Hubo programas de fomento del ocio sin consumo de bebidas alcohólicas. Durante varios meses, establecimientos de ocio, pubs y cafeterías recibieron bonificaciones al albergar actividades culturales que favorecieron la proyección, por cierto, de grupos musicales locales. Todas estas actuaciones desembocaron en Inspiración, una singular convocatoria enmarcada en la “culture-club” de entonces que encontró un escenario extraordinario: el Lago de Martiánez.
En estas tareas de promoción y organización se esmeraron los concejales Esteban Padilla, Jesús Galindo, Ángeles Marrero y Carmen María González.

Repasando el programa de La noche en blanco facilitado por el Ayuntamiento, se contrasta que, con otros nombres y en otros espacios públicos, las actividades son similares a las de entonces. Haber sido precursores también en esta materia es motivo para alegrarse.

sagallan@hotmail.com

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