Sin categorizar

LAVADORA DE TEXTOS. La carta de Espe. Por Ramón Alemán

La carta que la presidenta Esperanza Aguirre envió hace unos días a los profesores de la Comunidad de Madrid ha sido motivo de guasa y vacilón en las redes sociales a cuenta de una serie de correcciones ortográficas que sus destinatarios marcaron en rojo chillón para escarnio de la indestructible Espe. La mayoría de los errores cometidos por el asesor de turno al que le tocó redactar la carta (¿o ustedes creen que la escribió la presidenta?) tienen que ver con las tildes, y una de las enmiendas señaladas en el texto ha sido objeto de especial controversia en Internet: los profesores marcaron como error la acentuación gráfica de la palabra ‘cómo’ en la siguiente frase: “Basta con mirar alrededor o leer la prensa diaria para comprobar cómo los comercios cierran…”.

¿Fue acertada la corrección? Pues sí, a pesar de que, como veremos a continuación, las vueltas que los gramáticos les dan a asuntos como este se parecen mucho al antiguo y absurdo debate sobre el sexo de los ángeles. Esos mismos ángeles que, existan o no, salvaron de la muerte a la suertuda presidenta cuando el helicóptero en el que viajaba se estrelló en Móstoles y cuando escapó por los pelos y con calcetines blancos de un atentado en un hotel de Bombay… Espe es así.

Vamos al grano: ¿por qué tanta gente ha puesto en duda esa corrección de los profesores madrileños? Por la sencilla razón de que no todo el mundo interpreta de la misma forma la función de la palabra ‘como’ en esa frase. Para unos se está empleando como conjunción –por eso no le pondrían tilde– y para otros como adverbio interrogativo –y sí se la pondrían–. Lo cierto es que en este caso está actuando como conjunción que introduce una oración subordinada (‘… comprobar como los comercios cierran…’). Hay un truco para saber si se trata de una conjunción: lo es si se puede sustituir por la palabra ‘que’ (‘… comprobar que los comercios cierran…’).

El Diccionario panhispánico de dudas lo explica mucho mejor que yo, así que les copio un extracto de lo que los académicos dicen sobre este asunto:

“Funciona como conjunción completiva equivalente a ‘que’, introduciendo oraciones subordinadas sustantivas de complemento directo. Hoy solo es normal su empleo con los verbos de percepción ‘ver’ y ‘oír’, y sus sinónimos: […] ‘Oyó como se abría una puerta y vio entrar a un soldado’ […]. Con este valor conjuntivo, ‘como’ es átono y se escribe sin tilde. No obstante, se hace a veces tónico por contaminación con el adverbio interrogativo de sentido modal ‘cómo’, ya que, con verbos de percepción, como es el caso de ‘ver’ y ‘oír’ [yo añado: y ‘comprobar’], la noción de modo […] está también presente en los enunciados; así, en la oración ‘Vio como los policías saltaban la valla’, la percepción del hecho en sí (= vio que los policías saltaban la valla) es indisociable del modo en que se ejecuta la acción (= vio de qué modo los policías saltaban la valla). Pero a pesar de pronunciarse tónico, el ‘como’ conjuntivo debe seguir escribiéndose sin tilde para diferenciarlo del adverbio interrogativo ‘cómo’”.

Queda claro, pues, que los profesores hicieron lo correcto al eliminar la famosa tilde en la carta de Espe. Por cierto, que no se me enfade la presidenta si me tomo la libertad de llamarla así: según el ortógrafo José Martínez de Sousa lo único que estoy haciendo es abreviar un “antropónimo” para dar lugar a un “nombre hipocorístico” como “forma cariñosa” de dirigirme a ella.

Ramón Alemán en http://www.lavadoradetextos.com/

Etiquetas

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario