Sin categorizar

Hijos de ovejas “yankees” y cabras majoreras. Por Javier Zerolo

Algunos norteamericanos llevan asegurando desde hace años que un grupo de políticos y asesores, de cierto prestigio nacional e internacional, son hijos de seres extraterrestres. Dicen que Bill Clinton, George Bush, John Kerry, Dick Cheney y Al Gore, entre otros, nacieron justo nueve meses después de caer un objeto no identificado en una granja a las afueras de Roswell.

La caída de la nave, supuestamente pilotada por cinco habitantes de otro planeta, está suficientemente documentada y hay cuantiosa información de las Fuerzas Armadas y el Gobierno norteamericano. El OVNI se estrelló en un rancho de ovejas de Nuevo Méjico el ocho de julio de 1947. Qué curiosa coincidencia el que nueve meses después, en marzo de 1948, nacieran los personajes. Desde que leí lo sucedido, no salgo de mi asombro al observar el producto de un extraterrestre y una oveja. Nada menos que un grupo de políticos y asesores que han controlado el mundo.

No es más que una broma. Basta revisar las fechas de nacimiento para comprobar que sólo una coincide exactamente, la de Al Gore. El resto nacieron meses antes o después, incluso en otros años. Pero la historia caló tanto entre el ingenuo pueblo “yankee” que acabó por convertirse en leyenda urbana.

Continuando con buena dosis de humor político, hay una generación de políticos canarios que parece abducida por la españolidad más ultra. Es posible que hace entre cuarenta y sesenta años se estrellara en el Archipiélago alguna nave intergaláctica, cuyos navegantes dejaran preñadas a algunas cabras majoreras. Estas, dieron a luz políticos, asesores e informadores en las siete islas. Son los hijos de la españolidad que nos gobiernan y niegan -aún siendo nacionalistas sus siglas, banderas e idearios-, la posibilidad de que Canarias pueda lograr un mejor estatus en el contexto del Estado español y la “madre” Europa.

Los hijos de los “hispaterrestres” defienden con uñas y dientes sus alianzas con los hijos naturales de España. Aman y defienden su bandera (la del Reino de España), y se alían con quienes aplauden una fiscalidad, justicia, gobierno e información, planificada y estructurada fuera de esta tierra, completamente alejada de nuestras necesidades y problemas. Y, lo que es peor, aplauden esas normas foráneas porque sacan tajada. Comportamiento que procuran hacer bueno a través de los medios que controlan para justificar su gran mentira, su falsa utilización de la palabra nacionalismo.

Cualquier día sus madres –las mismas cabras que un día sufrieron a los seres del exterior-, se rebelarán, y a la voz de “beee beee beeen aquí, hijo de marciano!” les obligarán a defender su tierra olvidando intereses particulares. Esa será su verdadera y natural posición en la cambiante Canarias. Que ruede la leyenda.

http://www.javierzerolo.com

Etiquetas

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario