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BABILONIA EN GUAGUA. Las delicias turcas y su efecto laxante en la inteligencia emocional de algunos elementos. Por Gustavo Reneses

«Por el amor de una rosa el jardinero es servidor de mil espinas”. Proverbio turco

En estos días azules de septiembre, más calurosos que nunca debido a la extraordinaria actividad del Rey Sol -para desgracia de los ecolojetas y sus ecoimpuestos en su cruzada en lo Ecouniversal- y puede que producto de ese mismo calor o de vaya usted a saber qué, nuestro compañero camarada preZiPente, se ha puesto chulo allende los mares (según sale de la Babilonia patria al fondo a mano derecha). Bemoles tiene la cosa. Joselu nos recuerda a ese pibe en plena edad del pavo que tiene que salir a dar cuatro gritos fuera de casa porque no aguanta más dentro. Pavo es a turkey como Turquía es a Zapatero, vamos, que el nene se puso pavo en Turquía.

Comunicó -como solamente él sabe hacerlo- que prepara su traca final en forma de medidas económicas que ya irá definiendo a lo largo de estas últimas horas de agonía, y además, para darle más morbo a la cosa, añadió: “las anunciaré donde tenga que anunciarlas”. Algo que a priori puede resultar muy pomposo, pero que igual las anunciará en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en un bar comiendo faisán o directamente da la exclusiva a Wikileaks. En tal caso y para tranquilizar al personal, su Ministra de Economía colma los telediarios con apariciones sorpresa jurando y perjurando por la medallita de la Virgen del Carmen y por el brazo incorrupto de Santa Teresa que “España va bien”. ¡Qué coincidencia!

Por cierto hablando de coincidencias, resulta que en 1950 Alan Turing creó el “Test de Turing”, entre otras cosas porque llamándose así no iba a crear el “Test de Fulgencio”. El simpático test pretende demostrar el nivel de inteligencia de una máquina. Parte del axioma que si una máquina se comporta en todos los aspectos como inteligente, entonces debe ser inteligente. Cruel paradoja. Resulta que en estos días, unos científicos de India han presentado a Cleverbot. Un ingenio cibernético que ha llegado a la más alta calificación de este test. Si bien no es inteligente, hay inteligencia involucrada porque selecciona un promedio de 42 frases antes de responder; por lo que da el pego. Aunque todo no van a ser buenas noticias, estos científicos han insinuado que alguien les ha plagiado su invento y que están usándolo a diestro y siniestro. Han comunicado a la tripulación de esta guagua, que si alguien lo ve, que “porfa”, lo ponga en conocimiento de las autoridades competentes.

Paralelamente el Centro de Inteligencia Babilonia Hispana ha presentado el Zoquebot. Dada las características patrias, el ingenio apenas selecciona 3 frases por pregunta, no se le puede preguntar en inglés y en ocasiones arquea peligrosamente el adorno superior de su sistema de captación de imágenes, creando el pavor entre el público en general. Emulando a sus compañeros nos ruegan que si, alguien lo ve, que no se moleste y que no avisen a nadie, que lo empaqueten bien – a ser posible con un lazo- y que lo envíen muy lejos, que siempre la NASA necesitará algún ingenio de esto en una misión al espacio profundo. Es nuestro aporte intergalactico.

Buenos días, y por si no volvemos a vernos: Buenos días, buenas tardes y buenas noches.

Gustavo Reneses

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