Sin categorizar

EXPRIMIENDO AL SEXO DÉBIL. Declaración de intenciones. Por Ofelia Alexander

Una vez cumplidos mis 28 añitos, después de varios fines de semana intensos de juergas sin descanso, poca playa, múltiples conversaciones telefónicas con mis fuentes de inspiración y un domingo plagado de episodios de la serie “Sexo en Nueva York”, he tomado la iniciativa de comenzar mi andadura en calidad de colaboradora de este blog, donde mi tarea fundamental versará en EXPRIMIR AL SEXO DÉBIL, que, obviamente, por si alguno aún no lo tenía claro, se refiere a los hombres en general.

A priori, sirva este primer artículo a modo de “declaración de intenciones”. No concibo este espacio como un ente resolutorio de dudas en relación al sexo en general, ni a los hombres en particular, sino más bien un lugar donde hacer partícipe al lector de mis experiencias varias con el sexo masculino, tanto las vividas en primera persona, como las que he vivido en calidad de espectadora de primera fila.

Por eso, antes de comenzar, lo adecuado sería presentarme con propiedad: soy Ofelia Alexander, diplomada en Turismo, master en Turismo, posgraduada en Dirección de Comercio Exterior y master en Marketing, Publicidad y Comunicación. No contento con ello, además del español, que es mi lengua materna, hablo, escribo y leo alemán, inglés y francés, lo que me convierte en lo que hoy en día se denomina una persona preparada, lo cual tiene sus connotaciones positivas y negativas. Las connotaciones positivas son, que tengo una facilidad relativa para encontrar buenos trabajos, si bien las negativas son que, debido a que estoy ciertamente sobreperfilada, en este momento estoy en Paro, lo cual no me estresa por el momento. Otra connotación negativa radica en el miedo que el género masculino demuestra hacia una persona como yo, que tiene documentación (en formato título universitario) para demostrar que tiene LUCES.

Me rodeo generalmente de un grupo de señoritas solteras, todas ellas en edad casadera y de muy buen ver que tienen problemas muy similares a los míos, esto es, que todo macho que se nos arrima es para “echarle de comer aparte”, lo cual no es que resulte alentador para ninguna de nosotras, pero preferimos refugiarnos en clásico “mal de muchas, consuelo de tontas”.

Aunque muchos puedan pensar lo contrario, cuando nos reunimos mi grupo de amigas y yo, nuestro entretenimiento favorito consiste en despellejar al sexo débil, a contarnos las perrerías que nos hacen y a darnos consejos mutuamente que normalmente, no llegan a buen puerto, pero lo cierto es que nos lo pasamos genial.

Cuento con una experiencia relativamente amplia en el ámbito del marketing y de los estudios de mercados y, en la actualidad, me dedico a desarrollar mi propio estudio personal acerca de qué producto soy, a quién me dirijo y quién quiero que me consuma o me compre. Puede parecer frívola la comparativa, pero las relaciones personales y el marketing, van de la mano, sobre todo en lo que se refiere al personal branding, que no es otra cosa que cómo te ves tú y cómo quieres que te vean los demás. Así, en mis próximos escritos estableceré curiosas comparativas entre el ámbito empresarial (marketing en estado puro) y las relaciones con los seres masculinos.

Por otra parte, cabe destacar que no soy precisamente una persona muy experimentada en lo que a relaciones sentimentales serias y duraderas se refiere (cabe entender por relación seria, aquella en la que presentas al individuo en cuestión a tus padres, tus amigos y el resto de tu familia). En mi haber cuento con dos relaciones serias, de las cuales la más larga duró dos años y un día (esto merece un artículo en exclusiva, así que más adelante podrán leerlo, porque tiene tela la cosa), si bien en el ámbito de las follamistades, digamos que sí sé alguito más… he sido capaz de mantener una durante casi 8 años de mi vida, con sus correspondientes intervalos para novios y novias varias por una parte o por la otra. Y, obviamente, también conservo algunos, pero de menor tiempo de duración. Entendamos como follamistad a ese ser al que le tienes cariño, te cae bien y no contento con ello te compenetras estupendamente en la cama, si bien no sirve en absoluto como pareja, ya que suele tener muchas pegas y en ocasiones es un auténtico gilipollas.

Así pues, esta es mi presentación y espero poder seguir entreteniéndoles con los sucesivos episodios de “Exprimiendo al Sexo Débil”.

Ofelia Alexander. Publicado en http://www.exprimecanarias.tk

Etiquetas

2 Comentarios

Clic aquí para publicar un comentario