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BOCA A BOCA. Las carajacas de Mario Hernández Lagerblad

Elblogoferoz / Paco Almagro. Tenía estas fotos desde hace varias semanas y nunca encontraba un rato para procesarlas y hacerles un texto. Y ahora toca. Las saqué en la reunión anual del Arroz Negro, que desde hace dos se celebra en Bodegas El Lomo, en Tegueste.

Este año, el bueno de Miguel Hernández, alma mater de la organización, tuvo la feliz idea de invitar al cocinero Mario Hernández que vino de Gran Canaria a hacernos unas carajacas. Este es un plato enseña canarión y su base es el hígado. Mario Hernández Lagerblad fue durante unos años el responsable del restaurante Ágape, ubicado  en la quinta planta del Colegio de Médicos de la capital grancanaria. Desconozco si en la actualidad ya tiene nuevo local y si me entero prometo informarles.

El caso es que Mario, el cocinero, nos preparó unas carajacas que quitaban el sentido.

Cómo se preparan las carajacas. Podemos utilizar para 4 personas 1 Kilo de hígado (que hemos fileteado), una cabeza de ajos, una pimienta verde, un pellizco de pimentón de La Vera, unas ramitas de perejil, comino en polvo según el gusto, un vasito pequeño de vinagre, aceite de oliva según estimemos, sal y orégano.

Haremos un majadito en el almirez en el que usaremos los ajos, la pimienta, el comino, el perejil y la sal. Una vez triturado todo echaremos el aceite, el vinagre, el pimentón, el orégano y procedemos a mezclar todos los ingredientes con cariño.

Con el hígado, limpio y fileteado, se macera todo en el majado y se deja en esa maceración 5 horas, para que absorba todo el sabor.
Finalmente se van pasando los trozos de hígado por la sartén utilizando el propio adobo (recuerden que lleva aceite) y se va pasando a una cazuela de barro (también se puede usar la misma sartén, si luego pasamos todo a una cazuela de barro) y le damos un hervor durante unos minutos y dejamos reposar. Pero no olviden que a estas alturas los olores habrán perfumado toda la cocina y tendrá moscones a montones con trozos de pan para mojar en el adobo
Posteriormente se pasan los filetes de hígado por la sartén con el mismo adobo, sin aceite y se coloca en una cazuela de barro. Se cubre con el adobo sobrante y se hierve durante unos minutos. Déjelo reposar un ratito y a disfrutar.

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